Kristen Vanetsky y su familia se mudaron a Bend, Oregón, tras un tiroteo en su vecindario en Nuevo México, y eligieron la escuela Silver Rail para su nieto por considerarla segura.
Pero su mundo se vino abajo el jueves cuando un adolescente de 16 años entró en la escuela y abrió fuego matando a tres niños y a un profesor, e hiriendo a otro niño y a otro educador, antes de ser abatido por un hombre que portaba un arma y estaba en el lugar.
"Esto es impensable", dijo a AFP Vanetsky sentada frente a la escuela la mañana de este viernes.
"Acabó con la inocencia, con la sensación de seguridad", dijo la mujer de 52 años, quien fue a la escuela este viernes para tratar de entender "por qué esto sigue ocurriendo".
La tragedia del jueves en Bend, ciudad de unos 100.000 habitantes en la región central de Oregón, es uno de los 371 tiroteos ocurridos este año en Estados Unidos, de acuerdo con cifras del Gun Archive Violence, que compila estadísticas de estos casos.
"No hay adonde ir, no puedes huir de esto. Los tiroteos simplemente no acaban", dijo Vanetsky, quien aún no asimila la tragedia en la escuela de su nieto.
Si bien está agradecida por las acciones del hombre que abrió fuego contra el tirador, percibe una contradicción que desnuda el debate a favor y en contra de las armas en Estados Unidos.
"Es tan extraño, ¿cierto? Porque el problema son los tiroteos en las escuelas, y no fue mayor gracias a un arma. Es terrible, porque ahora esa persona, por el resto de su vida, tendrá que vivir con el hecho de que le disparó a un adolescente de 16 años para salverle la vida a un montón de otros niños", dijo.
Vanetsky describió a la comunidad de Bend como cercana, "como un gran equipo de personas buenas", y no sabe cómo lidiaran con que justamente el atacante fuese un residente de la ciudad.
Este tipo de tragedias, dijo, "sacan lo mejor y lo peor de la gente, ¿no?".
Las autoridades no ofrecieron detalles aún sobre cuál sería la motivación del atacante, o la conexión con la escuela, pero detallaron de que utilizó un arma larga.
- En duelo -
La escuela Silver Rail amaneció este viernes delimitada con cinta amarilla como escena del crimen.
En el estacionamiento todavía hay algunos carros, y bicicletas probablemente de estudiantes.
En la entrada principal vecinos y padres traían flores, velas, juguetes y muñecas para honrar a los niños de 5, 8 y 11 años, y al educador que falleció el jueves.
Vanetsky dijo que su nieto estaba "atravesando un momento difícil" en casa luego del trauma que vivió el jueves.
"Mi nieto debería estar en su salón de clases", dijo Vanetsky mirando al segundo piso de la escuela.
"Todos sus amigos, todos deberían estar allí, aprendiendo, divirtiéndose, pensando en su fin de semana, y ahora está todo vacío. No hay nada. Ni los pájaros están aquí".
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