SAN FRANCISCO (AP) — LeBron James echó de menos los duelos contra Stephen Curry la temporada pasada, e incluso especuló durante una visita al Chase Center con los Lakers de Los Ángeles que sus enfrentamientos quizás ya eran cosa del pasado.
Luego, el mundo del baloncesto contuvo la respiración, a la espera ansiosa de si James se uniría a Curry en los Warriors de Golden State. En vez de ello, eligió a los 76ers de Filadelfia para su 24tA temporada en la NBA, ampliando su récord.
Ahora es el turno de Luka Doncic, de tomar el mando en Los Ángeles, mientras Curry está comprometido a convertir a sus Warriors de nuevo en aspirantes al título.
James compartió el 28 de febrero, cuando pasó por el Área de la Bahía de San Francisco, cuánto valoraba estar en la cancha con Curry, ya fuera como compañeros en la selección nacional o como rivales.
El astro acababa de cumplir 41 años. Curry se acercaba a los 38 en ese momento, y se perdió el partido por una lesión persistente de rodilla que lo dejó fuera 27 encuentros consecutivos y más de dos meses en el tramo final de la campaña.
De hecho, no se enfrentaron en toda la temporada pasada. Ambos astros extrañarán esos duelos, al igual que su seguimiento internacional.
“En realidad hablamos un poco de eso; ninguno de los dos se había dado cuenta. No hemos jugado el uno contra el otro este año, y ni siquiera me di cuenta hasta que lo vi y me sacaron del partido", comentó James después del encuentro de esa noche. "Obviamente yo me lesioné al principio y luego en los últimos dos partidos él no jugó. Así que nunca se sabe. No sabemos qué nos depara el futuro y no sabemos si tendremos la oportunidad de jugar el uno contra el otro, cuántas veces más serán. Siempre es un placer y siempre es un honor simplemente estar en su presencia, estar en la cancha con él como lo hemos estado en el pasado”.
Curry y James han atesorado sus batallas, que se remontan a aquellas cuatro Finales consecutivas de la NBA entre 2015 y 2018 y a una carrera especial hacia el oro olímpico hace dos años en París con Steve Kerr como su entrenador. Curry y James incluso nacieron en el mismo hospital en Akron, Ohio.
La División del Pacífico sin duda se verá diferente de cara a la campaña 2026-27 sin James, aunque los Lakers todavía esperan estar en la cima:
Lakers de Los Ángeles LeBron dejó a sus compañeros —incluido su hijo mayor— en Los Ángeles para ir en busca de otro campeonato, ahora en Filadelfia. Sin embargo, los Lakers aún creen que pueden ganar a lo grande con un equipo que ahora gira en torno de Doncic.
El campeón anotador de la NBA está sano y ansioso por asumir el liderazgo de los Lakers después de perderse la postemporada pasada por una lesión de isquiotibiales. Doncic se asocia con Austin Reaves en lo que debería ser una prolífica pareja de bases/escoltas, y el gerente general Rob Pelinka armó a su alrededor un elenco de apoyo versátil con el objetivo de lograr mayor continuidad durante las próximas temporadas, tras años de grandes cambios debido a la desesperación por ganar ya con James.
Golden State Curry se encamina a su 18ta temporada en la NBA y dejó claro que le daría a James una cálida bienvenida como posible compañero. Eso no ocurrió, y el gerente general Mike Dunleavy enfrentó algunas críticas por no hacer lo suficiente con una plantilla que, al menos en la parte inicial de la temporada, no contará con Jimmy Butler ni Moses Moody, mientras se recuperan de cirugías de rodilla que terminaron prematuramente sus respectivas temporadas.
Compartir la responsabilidad anotadora —y los reflectores— nunca ha sido un problema para Curry. Fue hace 10 años, en julio de 2016, cuando Kevin Durant firmó con los Warriors y Curry estuvo dispuesto a dar un paso atrás y permitir que Durant brillara desde el primer día.
Juntos conquistaron dos títulos. Durant fue el Jugador Más Valioso de las Finales de la NBA en años consecutivos, 2017 y 2018.
Phoenix Los Suns fueron uno de los equipos sorpresa de la NBA la temporada pasada: terminaron con marca de 45-37 y llegaron a la primera ronda de los playoffs pese a iniciar la campaña con bajas expectativas. El entrenador Jordan Ott, en su segundo año, recupera a una gran parte del equipo del año pasado, incluido el cinco veces All-Star Devin Booker, el alero combativo Dillon Brooks y el escolta Jalen Green. Phoenix adquirió al alero Miles Bridges en un canje con Charlotte, lo que le da al equipo un poco más de tamaño en la zona interior, algo que le faltó el año pasado. La banca podría ser una fortaleza, con Collin Gillespie, Jordan Goodwin, Rasheer Fleming y Khaman Maluach marcando el camino.
Clippers de Los Ángeles Los Clippers tendrán mucho trabajo si quieren competir en la siempre dura Conferencia Oeste después de recibir las sanciones más severas en la historia de la liga por violar las reglas contra la elusión del tope salarial. Ya sin Kawhi Leonard, James Harden ni Ivicic Zubac, se enfocarán en desarrollar un nuevo núcleo de estrellas, incluido el novato Keaton Wagler.
Sacramento Los Kings tuvieron que hacer ajustes desde temprano, después de que el pívot de segundo año Maxime Raynaud sufrió una lesión en la rodilla derecha en un partido de pretemporada disputado el 10 de octubre contra los Warriors. Fue retirado de la cancha en silla de ruedas antes de marcharse con muletas.
La subluxación rotuliana no fue tan grave como podría haber sido y el equipo indicó que Raynaud sería evaluado de nuevo en unas dos semanas. Pero Sacramento vuelve a reconstruirse esta temporada. Aquella racha de playoffs del “Beam Team” de hace tres campañas, que puso fin a una sequía de 16 años sin postemporada para la franquicia, ahora es un recuerdo lejano.
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