A 10 días del balotaje en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva prometió que impulsará una enmienda constitucional para ofrecer transporte público gratuito los fines de semana.
Lula hizo el anuncio en un video difundido en redes sociales, en el que aseguró que la medida pretende que los trabajadores puedan pasear y "ser felices" aprovechando el fin de semana, después de que el Congreso Nacional aprobó en la víspera la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales.
El anuncio se produce mientras las encuestas lo mantienen por detrás de Flavio Bolsonaro en el balotaje.
"Voy a enviar al Congreso Nacional una PEC (propuesta de enmienda constitucional) para garantizar pase libre los fines de semana en todas las ciudades brasileñas que tengan transporte público. Porque el trabajador y la trabajadora merecen más que tiempo para descansar", dijo el mandatario, visiblemente feliz tras la victoria del oficialismo en el Senado por la jornada laboral.
"Merecen tiempo para pasear, llevar a los hijos al parque, visitar a los amigos, conocer la ciudad y disfrutar de la vida al lado de quienes aman. ¡Menos tiempo trabajando, más tiempo viviendo con la familia!", agregó.
Conquistamos o fim da escala 6x1 e agora é hora de avançar ainda mais!
— Lula (@LulaOficial) October 15, 2026
Vou enviar ao Congresso Nacional uma PEC para garantir passe livre nos finais de semana em todas as cidades brasileiras que tenham transporte coletivo. Porque o trabalhador e a trabalhadora merecem mais do… pic.twitter.com/tSYvDzs2Ae
En el video, Lula dijo que el presupuesto para financiar el transporte público gratuito saldrá del presupuesto que manejan los diputados para ejecutar proyectos en sus distritos. La aclaración se produce en el contexto de una creciente preocupación por cómo las medidas electoralistas de Lula podrían impactar en la economía brasileña y, especialmente, en la inflación.
Los anuncios de Lula y los dos puntos que lo separan de Flavio Bolsonaro
Lula ha multiplicado los anuncios de medidas de carácter social en las últimas semanas, en un intento de remontar los dos puntos porcentuales de ventaja que le sacó el candidato opositor, Flávio Bolsonaro, en la primera vuelta de los comicios.
Entre otras medidas, ha anunciado la concesión de subsidios a los combustibles, créditos baratos a taxistas, la condonación de deudas a los pequeños empresarios y la ampliación del Programa de Ahorro Universitario. En septiembre, Lula aumentó el plan Bolsa Família, que beneficia a más de 19 millones de personas, en un 15% (de US$115 a US$135).
El presidente Lula da Silva agita una bandera brasileña durante un rally de campaña. Foto AP/André Penner
Estas medidas pueden costar a las arcas públicas entre 180.000 y 250.000 millones de reales (entre 35.000 y 49.000 millones de dólares) anuales, según cálculos de medios de comunicación.
En algunas ciudades brasileñas, como el caso de Brasilia, Belém, Belo Horizonte y San Pablo, los servicios de transporte municipales ya son gratuitos los domingos, gracias a iniciativas impulsadas por las autoridades locales, en ambos casos de partidos conservadores.
Lula no dijo si enviaría el PEC antes de la segunda vuelta entre él y Bolsonaro. Según Folha, este tipo de reformas suelen tener un proceso más lento que otros proyectos legislativos, ya que requieren la aprobación del Comité de Constitución y Justicia, entre otros pasos burocráticos.
Flávio Bolsonaro, quien propugna un corte de gastos públicos, criticó el aluvión de ayudas y, el martes, dijo que Lula está intentando "comprar votos". En la primera vuelta, celebrada el 5 de octubre, Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, frente al 45% de Lula y ambos volverán a enfrentarse por la presidencia el próximo 25 de octubre.
Con información de EFE
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