Durante los meses de verano, dejar el auto estacionado al sol durante varias horas suele provocar que el habitáculo alcance temperaturas mucho más elevadas que las del ambiente exterior. El fenómeno ocurre porque la radiación solar ingresa por los vidrios y el calor queda atrapado dentro del vehículo.

Además de generar incomodidad al volver a utilizar el automóvil, el exceso de temperatura puede afectar el tablero, el volante, los asientos y otros materiales expuestos al sol durante largos períodos.

Para disminuir ese efecto, existen distintos accesorios diseñados para bloquear parte de la radiación solar. Uno de los más utilizados es el parasol para parabrisas, un elemento que volvió a ganar popularidad durante las temporadas de calor.

Especialistas en climatización automotriz coinciden en que, si bien no reemplaza al aire acondicionado, este accesorio puede contribuir a mantener el interior del vehículo a una temperatura más baja y facilitar el enfriamiento una vez que el motor vuelve a ponerse en marcha. Veamos.

Los técnicos de aire acondicionado se ponen de acuerdo: elegir un parasol para tu vehículo baja la temperatura en verano

El parasol para parabrisas funciona reflejando parte de la radiación solar antes de que atraviese el vidrio delantero, la superficie acristalada de mayor tamaño del vehículo. De esa manera, reduce el efecto invernadero que provoca el aumento de temperatura dentro del habitáculo.

Según el artículo de referencia publicado por Southern Living, un parasol de buena calidad puede mantener el interior del automóvil hasta 20 °F (unos 11 °C) más fresco que un vehículo estacionado sin protección, aunque el resultado depende de factores como la temperatura exterior, el tiempo de exposición al sol y el tipo de accesorio utilizado.

Además de mejorar el confort al ingresar al vehículo, el parasol ayuda a preservar el tablero, el volante y los asientos de la exposición prolongada al sol.

Entre las principales ventajas de utilizar un parasol se destacan:

  • Reduce la temperatura interior. Disminuye el calor acumulado dentro del vehículo.

  • Protege el tablero y los asientos. Ayuda a reducir el desgaste provocado por la exposición al sol.

  • Evita superficies excesivamente calientes. El volante, los cinturones de seguridad y las butacas alcanzan temperaturas más bajas.

  • Facilita el trabajo del aire acondicionado. Al ingresar a un habitáculo menos caliente, el sistema necesita menos tiempo para enfriar el ambiente.

Cómo elegir un buen parasol

Para obtener mejores resultados, los especialistas recomiendan prestar atención a algunas características:

  • Cobertura completa. Debe cubrir la mayor parte posible del parabrisas.
  • Material reflectante. Las superficies metalizadas reflejan una mayor cantidad de radiación solar.
  • Tamaño adecuado. Conviene elegir un modelo compatible con las dimensiones del vehículo.
  • Protección UV. Algunos modelos incorporan materiales que ayudan a bloquear la radiación ultravioleta.

Además del uso del parasol, estacionar el vehículo bajo techo o en zonas de sombra siempre que sea posible contribuye a reducir el calentamiento del habitáculo y a proteger los materiales del interior.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) recuerda que la temperatura dentro de un automóvil estacionado puede aumentar con rapidez, incluso cuando la temperatura exterior no parece extrema, por lo que nunca deben dejarse niños ni mascotas dentro de un vehículo cerrado.