Entre los valles atravesados por ríos y los lagos que se apoyan sobre la cordillera, el paisaje acuático de Neuquén esconde a un habitante que forma parte de la identidad natural de la Patagonia.

Se trata de un pez que genera interés entre aquellos que salen a pescar y, al mismo tiempo, mantiene en alerta a quienes estudian la conservación de los ambientes acuáticos, de acuerdo con el portal Patagonia Ambiental.

Cuál es el pez nativo de Neuquén que sorprende y alarma al mismo tiempo

El pez nativo de Neuquén que despierta fascinación entre los pescadores y alarma a los biólogos es el pejerrey patagónico (Odontesthes hatcheri), que habita sus ríos, lagos y lagunas. Esta especie se caracteriza por tener un cuerpo alargado, de forma fusiforme y algo comprimido, que le permite moverse con eficiencia en la columna de agua.

Además, se destaca por su boca protráctil, con la que es capaz de proyectarse hacia adelante durante la captura del alimento. Esto le permite aprovechar los recursos disponibles en la superficie y en el ambiente acuático.

El cuerpo alargado y comprimido del pejerrey patagónico le permite moverse con eficiencia en el agua.

Los ejemplares adultos pueden superar los 40 centímetros de largo, un tamaño considerable para un pez nativo de los ambientes continentales patagónicos.

Al igual que otros pejerreyes, tiene un comportamiento gregario, es decir que tiene la tendencia a reunirse en cardúmenes. Especialmente en momentos asociados con la alimentación y la reproducción.

Utilizando esta estrategia, no solo logra conseguir alimento con más eficacia, también le da ventaja frente a los depredadores. Se alimenta principalmente de zooplancton y pequeños organismos acuáticos, aunque aprovecha otros recursos según el ambiente.

En su ciclo reproductivo, deposita sus huevos sobre la vegetación acuática y en sectores protegidos de las costas, de manera que la pérdida o modificación de la vegetación de las riberas puede afectar los sitios que necesita para reproducirse.

Por eso, la protección de las zonas costeras, además de conservar el paisaje, ayuda a mantener los procesos biológicos de las especies que dependen de ellas.

Por qué el pejerrey patagónico preocupa a los biólogos

A pesar de su importancia ecológica y cultural, la situación actual del pejerrey patagónico no es la ideal, ya que se encuentra categorizado como una especie vulnerable.

Neuquén tiene una enorme diversidad de ambientes acuáticos, con lagos, ríos y lagunas distribuidos en distintas regiones, aunque no significa que las poblaciones estén fuera de peligro.

Cada ambiente cuenta con características particulares y puede responder de manera distinta a los cambios que produce la actividad humana. Por lo que el monitoreo de las poblaciones de peces nativos es esencial para conocer cómo evolucionan y detectar cambios con anticipación.

La transformación de los ambientes acuáticos y la presión sobre las costas son algunas de las amenazas que identifican los biólogos.

Los especialistas identifican varias amenazas:

  • Transformación de los ambientes acuáticos: las obras sobre los cursos de agua, las modificaciones de los caudales, la infraestructura y las alteraciones de las riberas pueden cambiar las condiciones originales de los ecosistemas.

  • Presión sobre las costas: el pastoreo, la urbanización, la remoción de vegetación y distintas formas de contaminación pueden afectar sectores clave para la reproducción y la alimentación.

  • Peces introducidos: las especies exóticas pueden competir con las nativas por alimento y espacio, y alterar las relaciones entre depredadores y presas.

  • Cambio climático: las variaciones de temperatura, los cambios en las precipitaciones y las modificaciones en los caudales pueden repercutir en la disponibilidad de alimento y en distintas etapas del ciclo reproductivo.