El precio de la carne vacuna continúa prácticamente estancado en el mostrador. Durante septiembre, los valores de los distintos cortes registraron un incremento promedio de apenas 0,5% respecto de agosto, de acuerdo con el relevamiento mensual del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). De esta manera, el producto acumuló una suba del 15,6% en los primeros nueve meses del año, aunque la variación interanual llegó al 49,8%.
La evolución de los precios muestra una marcada desaceleración respecto de marzo, cuando la carne vacuna había saltado un 10% mensual. Desde entonces, los aumentos se moderaron y en septiembre prácticamente no hubo movimientos en las carnicerías, uno de los principales canales de comercialización.
El informe del IPCVA se elaboró a partir de un relevamiento realizado durante la primera y la tercera semana de septiembre en tres grandes plazas de consumo: el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El trabajo contempla más de 30.000 precios por semana y combina visitas presenciales a supermercados con consultas telefónicas a carnicerías.
En el AMBA, donde se relevaron 80 carnicerías y 40 supermercados, la diferencia entre ambos canales fue significativa. Mientras que los precios de la carne vacuna se mantuvieron sin cambios en las carnicerías durante septiembre, en los supermercados aumentaron un 1,6%. En lo que va del año, las subas fueron del 17,3% y del 12,08%, respectivamente. En la comparación interanual, los incrementos alcanzaron el 53,8% en las carnicerías y el 41,4% en las grandes superficies comerciales.
El comportamiento de los precios no fue uniforme entre los distintos cortes. En septiembre, las principales subas se registraron en el cuadril, con un incremento del 3,1%; la carnaza común, que avanzó un 2,5%, y la tortuguita, con un aumento del 2,2%.
En sentido contrario, algunos cortes mostraron bajas. El lomo retrocedió un 2,4%, la falda cayó un 2,2% y el matambre registró una disminución del 1,9%.
También se observaron diferencias según la categoría de hacienda. La carne de novillo no presentó variaciones en sus precios, mientras que la de novillito aumentó un 0,6%. En el caso de la vaquillona y la ternera, los valores bajaron un 0,2%. En promedio, la categoría liviana destinada al consumo minorista registró una suba mensual del 0,5%.
El relevamiento también mostró diferencias en la evolución de las carnes alternativas. El pollo fresco aumentó un 0,4% en septiembre, acumuló una suba del 21,7% desde diciembre y registró un incremento interanual del 30,1%.
El pechito de cerdo, por su parte, tuvo un aumento mensual del 1,7%, con una variación acumulada del 13,9% en el año y del 27% respecto de septiembre de 2025.
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