Dicen que los logros se disfrutan el doble si detrás hay mucho esfuerzo. Una máxima que cuenta con numerosos ejemplos, desde los más reconocidos hasta historias mínimas que resultan una motivación quizá más cercana. Es el caso de Prince Weeks, un adolescente que debió dejar la escuela, llegó a vivir en las calle en Nueva York, Estados Unidos, pero finalmente logró su graduación. Y aprovechó la oportunidad para dar un discurso motivador a sus compañeros en la ceremonia de entrega de títulos.

Weeks se mostró el escenario y pronunció unas palabras para el resto de los alumnos. Los animó a mantenerse firmes y nunca "flaquear", mentalidad que lo obligó a nunca bajar los brazos y seguir en camino por el diploma del bachillerato.

La vida de Weeks refleja una historia movida por la superación y el esfuerzo. El joven nacido en el norte de Nueva York vivió con su mamá y su hermana hasta los 14 años, en el seno de una familia con poco dinero que apenas sobrevivía.

La dura adolescencia de Prince Weeks

Una situación financiera frágil provocó que el joven se mude con su papá a Carolina del Norte y Virginia, y así alejarse de su familia y amigos. “Estábamos pasando por momentos difíciles y tratando de que las cosas funcionaran”, recordó. Prince debió abandonar la escuela en décimo grado para conseguir trabajo y ayudar con la economía doméstica.

Para sus 18 años, decidieron volver a vivir en Nueva York, donde el padre de Prince consiguió trabajo en una empresa de venta de boletos. De igual manera, el dinero no fue suficiente y el adolescente no conseguía empleo. La situación ya no tenía salida y debieron vivir durante un tiempo en la calle.

Se adhirió al programa Pathways to Graduation para obtener un equivalente al título secundario. Foto: Pathways to Graduation

El adolescente relató que en este lapso fueron pasando de un albergue a otro y que también se alojaban en casas de amigos. Antes de recibir cupones de alimentos, padre e hijo pasaban varios días sin comer y hasta recurrían a hospitales haciéndose pasar por enfermos para obtener algo para comer. “Fue una lucha”, aseguró.

Cómo fue el regreso al aula

En diciembre de 2025, un orientador de un centro de empleo de la ciudad estadounidense animó a Prince a averiguar sobre Pathways to Graduation, un programa gratuito del Departamento de Educación de Nueva York para estudiantes con problemas en los entornos tradicionales del secundario. Weeks, que siempre soñó con ir a la universidad, se inscribió sin dudarlo. "Pensé que debía intentarlo", contó.

El programa ofrecía clases para alumnos de entre 17 y 21 años, tanto de día como de noche. Allí deben completar 5 asignaturas: lectura, escritura, matemáticas, ciencias y estudios sociales. Y a la vez se les provee desayuno, almuerzo y una tarjeta para el transporte.

Weeks se matriculó en la sede del programa en Staten Island y asistió a clases los 5 días de la semana, lo que lo llevó a completar su meta en menos de dos meses y obtener un diploma equivalente a la educación de la escuela secundaria.

El director de Pathways to Graduation declaró que Weeks era un alumno excelente con altas calificaciones en los exámenes. A la vez, participó de programas de capacitación universitaria y profesional que ofrecían desde allí. “Es un joven inspirador que, estoy seguro, tendrá mucho éxito en el futuro. Sin dudas, es un ejemplo a seguir para todos los estudiantes por su concentración y motivación”, confió.

El discurso de Weeks en la graduación

El adolescente se enteró de que había sido elegido como el mejor alumno de su promoción y semanas después se paró en el escenario frente a 117 alumnos graduados, profesores y familiares y contó sus vivencias, a las que describió como una "historia de perseverancia".

“Al igual que mis compañeros graduados, he enfrentado muchas dificultades. A pesar de la pobreza, la discriminación y la inseguridad, seguí esforzándome para llegar a donde estoy hoy”, dijo en aquel discurso. Aquí contó también que sobrevivió a duras condiciones de vida, a la falta de vivienda y al hambre.

Weeks dio un discurso en la ceremonia donde cuenta su historia e incentiva a sus compañeros a no darse pro vencidos.

El joven confesó que en varias oportunidades pensó en rendirse porque no encontraba como cambiar su situación. "Temía acabar muerto o encarcelado”, agregó. Weeks reconoce que tuvo varias posibilidades frente a sus ojos donde pudo hacer lo incorrecto para llegar a fin de mes pero que no tenía razón para hacerlo. “Siempre prosperarás si te esfuerzas y te mantienes presente", concluyó.

Ahora, ya con el diploma del bachillerato, Weeks trabaja de auxiliar de limpieza en el aeropuerto de LaGuardia y planea ahorra para poder cumplir su sueño de ir a la universidad y ser científico. “Por ahora necesito llegar a fin de mes, y luego podré continuar mi camino hacia la grandeza”, agregó.