Por primera vez se conoció cómo fue la llamada al 911 la noche en que Christa Pike, la única persona conocida en la historia de Estados Unidos que sobrevivió a dos inyecciones letales, debía haber fallecido tras habérsele aplicado dos dosis de pentobarbital en la Institución de Máxima Seguridad de Riverbend, en Tennessee, Estados Unidos.

La noche del 30 de septiembre, tras la ejecución fallida, se pidió ayuda de emergencia. Sin embargo, la ayuda tardó en llegar. Los servicios de emergencia y los funcionarios penitenciarios no lograban confirmar si la solicitud era real, según grabaciones de las llamadas al 911 a las que tuvo acceso The Associated Press.

Más de media hora para confirmar el pedido de emergencia: “Nos han informado que se trata de una llamada falsa”

De acuerdo con los testimonios de los periodistas de Fox News y The Tennessean que asistieron a la ejecución, a las 8:27 p.m. se abrieron las cortinas a la sala de testigos, donde estaba May Martinez, la madre de la víctima Colleen Slemmer, junto a miembros de los medios de comunicación. La detenida tenía 18 años cuando ella y su novio torturaron y asesinaron a Slemmer, convirtiéndose en una de las mujeres más jóvenes en ser condenada a muerte.

A las 7:28 p.m. a Pike se le conectó una vía intravenosa en el brazo derecho y empezó a toser. Ante la mirada de los testigos, a las 7:34 p.m., la reclusa dijo: "Siento que la vena de mi brazo está a punto de reventar".

A las 7:41 p. m., de acuerdo con Fox News, los funcionarios colocaron una piedra por primera vez para simbolizar la espera de su muerte. Pero diez minutos más tarde se reportó que Pike estaba roncando, mientras los funcionarios de la prisión hacían entrar y salir de la habitación a su consejero espiritual.

Christa Pike fue condenada por el asesinato de su compañera de clases Colleen Slemmer en 1996. Foto Tennessee Department of Correction/Handout via REUTERS

Antes de las 7:56 p.m. levantaron su cuerpo de la camilla en forma de V y, según los reportes de los medios presentes, su respiración se debilitó a las 8:00 p.m. Cinco minutos después, su cuerpo se tensó y jadeó, pero no fue declarada muerta. Los funcionarios corrieron la cortina abruptamente por última vez.

Ahora, AP reveló que la primera llamada al 911 se recibió a las 8:40 p. m. del 30 de septiembre. A partir de ese momento, el personal de emergencia y los funcionarios penitenciarios de Tennessee intentaron determinar si el pedido de auxilio que llegaba desde la cámara de ejecución era legítimo, y en ese proceso se perdieron minutos cruciales.

Vehiculos de emergencia afuera de la prisión de máxima seguridad de Riverbend, donde ocurrió la ejecución fallida de Pike enNashville, Tennessee. (AP Photo/George Walker IV)

Según las grabaciones revisadas por la agencia de noticias, transcurrió más de media hora antes de que los funcionarios de la prisión confirmaran que la solicitud era real. “Según los supervisores del DEC (Departamento de Comunicaciones de Emergencia), nos han informado que se trata de una llamada falsa”, dice un operador a las 9:03 p.m. “No se necesita asistencia médica en la prisión de Riverbend”.

Cuatro minutos después, un agente informó: “Hay alguien fuera de la puerta de la prisión diciéndonos que es real y exigiéndonos que entremos. Dicen ser funcionarios estatales. Necesito que alguien vaya a la puerta y hable con esa gente”.

Unos minutos más tarde, el Centro de Control confirmó que la llamada era legítima y los equipos de respuesta médica finalmente pudieron ingresar a las 9:11 p.m.

Pike volvió a prisión, pero su caso resuena en EE.UU.

Pike, de 50 años, fue hospitalizada en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville y, desde entonces, su fallida ejecución conmocionó no solo a Tennessee, donde el gobernador suspendió las sentencias capitales por el resto del año, sino también a todo Estados Unidos. Durante casi una semana, la reclusa estuvo conectada a un respirador artificial y sus abogados defendieron una prórroga para que no fuese desconectada el lunes pasado.

El gobernador de Tennessee Bill Lee suspendió todas las ejecuciones por el resto de 2026 y pidió una investigación externa. Photo: Ed Rode; Tennessee Department of Correction

Al día siguiente y contra todo pronóstico, Pike despertó y comenzó a hablar y a caminar con ayuda, según informó su equipo de defensa. El fin de semana recibió el alta médica y regresó al Centro de Rehabilitación Debra K. Johnson, la prisión para mujeres donde ha estado recluida durante 30 años.

Noticia en desarrollo. Con información de AP.