Los espacios exteriores pequeños también pueden transformarse con plantas de flor. Un balcón, una terraza o incluso una ventana con una jardinera pueden ofrecer las condiciones necesarias para cultivar especies que aportan color sin ocupar demasiado lugar.

Entre las opciones tradicionales para estos ambientes aparece una planta conocida por sus racimos de flores y por la variedad de colores que ofrece. Además, existen formas de crecimiento diferentes, desde ejemplares compactos hasta variedades cuyos tallos caen por los bordes de las macetas.

La primavera resulta una época favorable para renovar estos espacios. El aumento de las temperaturas y de las horas de luz acompaña el crecimiento de numerosas plantas ornamentales.

La elegante planta perfecta para balcones soleados esta primavera

El geranio, nombre con el que suelen conocerse distintos pelargonios, es una de las plantas más utilizadas en balcones, jardineras y macetas. Puede encontrarse con flores rojas, rosas, blancas, salmón, violetas y combinaciones de varios tonos.

Aunque en el lenguaje cotidiano se lo llama geranio, muchas de las plantas cultivadas en maceta pertenecen al género Pelargonium, mientras que los geranios verdaderos pertenecen al género Geranium. La diferencia es botánica, pero ambos forman parte de la familia Geraniaceae.

El geranio es una de las plantas ornamentales más utilizadas para decorar espacios exteriores gracias a su floración y adaptación al cultivo en macetas.

Una de sus características es que se adapta bien al cultivo en recipientes. Las variedades de porte erguido forman matas compactas, mientras que los llamados geranios de hiedra desarrollan tallos colgantes, una alternativa utilizada en jardineras y canastos suspendidos.

Qué necesita para crecer y florecer

  • Luz. Los pelargonios destinados a floración se desarrollan bien con varias horas de sol directo. La Universidad de Illinois los ubica entre las plantas de pleno sol.

  • Maceta. El recipiente debe tener agujeros en la base para permitir que el agua salga y evitar que las raíces permanezcan encharcadas.

  • Sustrato. Necesita una tierra fértil pero con buen drenaje. El exceso de humedad puede favorecer problemas en las raíces.

  • Riego. Conviene regar cuando la superficie del sustrato comienza a secarse. En épocas calurosas, las plantas cultivadas en maceta pueden necesitar controles más frecuentes.

  • Flores marchitas. Retirarlas de forma periódica ayuda a mantener la planta prolija y puede favorecer una floración más prolongada.

Cómo mantener la floración durante la primavera

Sus flores pueden encontrarse en tonos como rojo, rosa, blanco, salmón y violeta, lo que permite combinar distintas variedades en un mismo balcón.

Los geranios cultivados en recipientes pueden agotar con mayor rapidez los nutrientes disponibles en el sustrato. Por eso, durante la temporada de crecimiento, las fuentes de horticultura recomiendan incorporar fertilización de forma periódica, siguiendo las indicaciones del producto utilizado.

También es posible recortar los brotes que se hayan alargado demasiado. El despunte ayuda a mantener una forma más compacta y favorece la aparición de nuevos brotes.

En un balcón soleado, otro punto a observar es la temperatura de la maceta. Aunque el geranio necesita buena iluminación, durante jornadas de calor extremo algunas variedades pueden beneficiarse de cierta protección durante las horas de sol más intenso.

Las variedades colgantes pueden aprovechar especialmente bien las barandas y jardineras. Sus tallos caen hacia los laterales y permiten sumar flores sin ocupar demasiado espacio en el piso.

Para la primavera, una combinación de ejemplares erguidos y colgantes también permite variar las alturas y aprovechar distintos sectores del balcón.