La soja logró cerrar en alza el viernes (9 de octubre) en la Bolsa de Chicago, pese a la presión sobre los cereales y las perspectivas de una mayor oferta estadounidense. El maíz, en cambio, registró fuertes bajas ante las expectativas de rendimientos superiores a los previstos. La rueda mostró un comportamiento dispar entre los granos y una mayor selectividad de los fondos de inversión.

En el complejo de la soja, los fondos incrementaron sus posiciones compradoras y encontraron respaldo en la firmeza de la molienda y las exportaciones en Estados Unidos Sin embargo, los elevados costos de producción continúan condicionando los márgenes en el país del norte. La evolución de la demanda internacional será clave para sostener las cotizaciones en Chicago, especialmente ante la posibilidad de que China reactive sus compras de soja estadounidense.

Hacia adelante, el clima en Sudamérica gana protagonismo. La evolución de las lluvias y las temperaturas en Argentina y Brasil durante los próximos meses podría modificar las perspectivas de producción global y generar nuevas oportunidades de volatilidad en Chicago. Al mismo tiempo, el ritmo de las compras chinas y la competitividad entre la oferta estadounidense y sudamericana serán determinantes para definir la dirección del mercado.

Estados Unidos y China acercan posiciones

Estados Unidos y China avanzan en un nuevo marco comercial que contempla listas de productos por unos US$ 30.000 millones por país y posibles reducciones arancelarias recíprocas. Entre los productos agrícolas estadounidenses incluidos figuran maíz, trigo, cebada, arroz, sorgo, carnes y lácteos. Sin embargo, la soja quedó excluida de esta instancia, lo que limita el impacto directo del entendimiento sobre uno de los principales productos de la disputa comercial.

El efecto concreto dependerá de las tasas definitivas, los plazos de implementación y la respuesta de la demanda china. Una reducción efectiva de aranceles podría mejorar la competitividad de los granos estadounidenses, mientras Brasil y en segundo lugar Argentina mantienen una posición relevante como proveedor de soja para China. La clave será comprobar si el acercamiento político se traduce en mayores compras y operaciones comerciales concretas.

Tres factores que pueden redefinir el negocio agrícola mundial

El mercado agrícola internacional enfrenta una campaña 2026/27 condicionada por tres variables clave: la evolución de El Niño, los costos de la logística marítima y la disponibilidad de energía. La combinación de estos factores puede modificar las perspectivas de producción, encarecer los insumos y alterar la competitividad de los principales exportadores de granos.

En el frente climático, los pronósticos anticipan un posible episodio de El Niño de fuerte intensidad durante el verano austral, aunque su impacto definitivo todavía es incierto. Para Brasil, las proyecciones contemplan lluvias superiores al promedio en el sur y riesgos de déficit hídrico en regiones del centro y norte. La distribución de las precipitaciones será determinante para el avance de la siembra, el desarrollo de los cultivos y los costos de manejo.

El Niño podría favorecer mayores lluvias en algunas regiones agrícolas de la Argentina durante el verano 2026/27, aunque la distribución de las precipitaciones será clave para determinar posibles excesos hídricos, dificultades operativas y efectos sobre los rindes de soja y maíz. En paralelo, la evolución de la oferta estadounidense y la demanda internacional seguirá influyendo sobre los precios de los granos.

La logística y la energía agregan otra fuente de incertidumbre. Los conflictos en el mar Negro y Medio Oriente elevan los riesgos para la navegación y obligan a evaluar rutas alternativas, con posibles efectos sobre los fletes y los costos de entrega. A su vez, el encarecimiento del gas natural en Asia favorece una mayor utilización del carbón, mientras que los movimientos en el mercado de combustibles repercuten sobre el transporte, los fertilizantes y otros insumos agropecuarios. Aunque la ruta marítima del Ártico gana atención como alternativa comercial, sus limitaciones operativas y estacionales impiden considerarla una solución generalizada para el comercio agrícola.

En este escenario, la Organización Mundial del Comercio elevó su previsión de crecimiento del comercio internacional para 2026 del 1,9% al 3,9%, impulsado en parte por las inversiones en inteligencia artificial e infraestructura tecnológica. Sin embargo, este mayor dinamismo convive con riesgos geopolíticos y costos logísticos elevados. Para el agro, seguir de cerca el clima sudamericano, la oferta de granos, los fletes y los precios de la energía será fundamental para anticipar cambios en los márgenes productivos y en la competitividad de las exportaciones.

Chicago bajo presión: el maíz lidera las bajas

El mercado de granos enfrenta un escenario bajista, con el maíz como principal foco de presión tras el informe de oferta y demanda de Estados Unidos, que reforzó las expectativas de disponibilidad. La recuperación del ritmo de cosecha estadounidense y el avance de la siembra de soja en Brasil, dentro del calendario habitual, también contribuyen a moderar las preocupaciones sobre la oferta.

Los fondos de inversión redujeron su exposición al sector agrícola en aproximadamente US$5.800 millones desde el martes, pero todavía mantienen una posición compradora neta cercana a los US$44.000 millones, lo que deja margen para nuevas ventas según datos e informes de mercado. La combinación de fundamentos de oferta y posibles liquidaciones mantiene a Chicago bajo presión, aunque la reacción de los inversores determinará si las bajas se profundizan o aparecen oportunidades de recuperación.

En conclusión, el mercado de granos inicia una nueva semana condicionado por la mayor oferta de maíz en Estados Unidos, el avance de la cosecha y la posibilidad de nuevas presiones vendedoras. La soja muestra mayor resistencia, aunque necesitará señales favorables de la demanda y del clima sudamericano para consolidar una recuperación. En paralelo, la volatilidad energética y los conflictos geopolíticos seguirán influyendo sobre los costos y las expectativas financieras. La evolución de los fundamentos agrícolas y de los mercados externos será clave para determinar si Chicago profundiza las bajas o encuentra nuevos factores de sostén.