Bajo un fuerte operativo de seguridad, esta mañana comenzó el segundo traslado de presos de la cárcel de Devoto hacia el nuevo penal de Marcos Paz.

El convoy funciona como una cápsula, con motos de la Policía Federal que abren el paso y camiones blindados que trasladan a los detenidos. En el camino, colabora Gendarmería para concretar el traslado en el menor tiempo posible. Hay carriles exclusivos momentáneos en la autopista Riccheri y la Ezeiza-Cañuelas.

Cada detenido lleva una pulsera con código QR que permite registrar todos sus desplazamientos desde que abandona la cárcel de Devoto hasta llegar a la de Marcos Paz, como medida de identificación y control. Agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) supervisan a los internos durante el ingreso a las unidades de transporte.

Ayer se había anunciado el traslado de los primeros 326 internos que ya fueron reinstalados en las nuevas instalaciones de Marcos Paz, luego de la firma del último jueves del convenio entre el Gobierno de la Nación y de la Ciudad.

En total, se deben movilizar a 1.500 presos para poder desalojar la cárcel de Villa Devoto, un reclamo de los vecinos que lleva décadas de promesas y proyectos que hasta ahora no se habían concretado.

Los presos son sacados de Devoto en grupos, en medio de un operativo con vehículos blindados para garantizar su seguridad. Del 8 al 11 noviembre, con motivo de la visita del papa León XIV a la Argentina, en la que tiene previsto reunirse con presos en Devoto, el traslado se interrumpirá de forma momentánea y luego continuará hasta vaciar las instalaciones.

Tanto el Gobierno Nacional como el porteño prometieron que la mudanza estará completada para antes de fin de año.

La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacaron el "operativo histórico" para que el Comando Unificado de las fuerzas federales pueda iniciar el plan de derivación.

El despliegue contempla el perfil criminológico de cada interno y la prevención de riesgos durante el recorrido hacia el nuevo predio.

La nueva cárcel en territorio bonaerense tendrá capacidad para alojar a 2.232 presos y una vez que se termine de llevar a los internos de Devoto, se enviarán a detenidos de comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad.

El complejo penitenciario de Marcos Paz fue construido como parte del proyecto destinado a ampliar la capacidad del sistema penitenciario federal y permitir, entre otros objetivos, el cierre del penal de Devoto.

D.D.