La relación entre padres e hijos cambia con el paso del tiempo. Cuando los hijos llegan a la adultez, ya no necesitan el mismo tipo de acompañamiento que durante la infancia, pero eso no significa que dejen de valorar la cercanía, la escucha y el reconocimiento de sus padres.

En ese contexto, hay pequeños gestos que pueden ayudar a fortalecer el vínculo y demostrar que existe interés por la persona en la que se convirtieron. El sitio especializado en relaciones Bolde elaboró un listado con nueve conductas que pueden hacer que los hijos adultos se sientan verdaderamente comprendidos.

Preguntan por tu vida sin convertirlo en un consejo

Cuando un hijo cuenta que tuvo una semana difícil, los padres que logran hacerlo sentir comprendido escuchan sin convertir inmediatamente la conversación en una lista de recomendaciones.

Hay pequeños gestos que pueden ayudar a fortalecer el vínculo. (Foto: Pexels)

Dejan de contar historias sobre quién eras a los 14 años

Las familias suelen tener anécdotas de la infancia que se repiten durante años, pero cuando los padres las utilizan constantemente para explicar quién es su hijo adulto, esas historias pueden convertirse en un límite. Los padres que comprenden este cambio actualizan el “archivo” y pueden recordar el pasado, pero también reconocen a la persona en la que se convirtió.

Preguntan qué tipo de ayuda quieres antes de ofrecerla

Que un hijo mencione un problema no significa necesariamente que esté pidiendo una solución. Puede querer desahogarse, ya tener un plan o simplemente necesitar determinada información. Por eso, preguntar “¿quieres ideas o prefieres simplemente que te escuche?” permite distinguir entre brindar apoyo y tratar de controlar la situación.

Se dan cuenta cuando estás desbordado y lo comentan

Los hijos adultos pueden intentar ocultar ante sus padres que están cansados o sobrepasados, incluso cuando hablan por teléfono. Un padre que presta atención puede simplemente decir “te oigo cansado”, sin convertirlo en una crítica ni en una lección.

La relación entre padres e hijos cambia con el paso del tiempo. (Foto: Shutterstock)

Reconocen un error concreto que cometieron, sin ponerse a la defensiva

Una disculpa específica puede tener más significado que una explicación general sobre las circunstancias del pasado. En lugar de decir “hice lo mejor que pude”, un padre puede reconocer directamente qué hizo y cómo pudo haber afectado a su hijo.

Te piden opinión sobre sus propias decisiones

La relación puede cambiar cuando un padre consulta seriamente a su hijo sobre decisiones de su propia vida y toma en cuenta su respuesta. Puede ser una decisión sobre vender la casa, un problema con un vecino o cualquier otra situación.

Respetan tus normas en tu casa y con tus hijos

Los hijos adultos tienen sus propias reglas cuando forman una familia y establecen un hogar. Los abuelos pueden no estar de acuerdo con algunas decisiones sobre la crianza, pero respetarlas demuestra que reconocen la autonomía de sus hijos.

Aprenden los nombres de las personas importantes para ti

Recordar quién es la pareja, el mejor amigo, el jefe o el compañero de trabajo de un hijo adulto demuestra atención hacia una parte de su vida que no necesariamente involucra a los padres.

La relación cambiar cuando un padre pregunta a su hijo y toma en cuenta su respuesta. (Foto: Shutterstock)

Te dicen qué les gusta de quién eres ahora

Un “estoy orgulloso de ti” puede ser importante, pero un reconocimiento concreto demuestra que el padre o la madre realmente ha observado cómo cambió su hijo.