Hombreras, jeans nevados, calzas, colores flúo, zapatillas deportivas, vinchas, pelo batido, flequillos voluminosos, permanentes, rulos y mucho gel. Los 80 vuelven una y otra vez con sus excesos, colores y códigos estéticos que las redes sociales convirtieron en objeto de deseo y nostalgia.

En los últimos tiempos, la inteligencia artificial permite transformarnos con esos peinados, looks y estilos y ver cómo nos quedarían. Las redes sociales también recuperan fotos de aquella década y alimentan una nostalgia que parece no agotarse.

¿Por qué nos sigue fascinando tanto esa época?

El Marcelo Tinelli imaginado por la IA y el real de los años 80.

Moda: maxi potencia

La moda es una de las grandes protagonistas de este regreso, al menos a través de las imágenes que inundaron las redes sociales.

Andrea Suárez, docente, investigadora y diseñadora de vestuario, habla de una década con “identidad propia e intensa”, que aún hoy nos sigue marcando.

“Quizá fue la última década que marcó una moda tan potente y, de alguna forma, exagerada. Cuando uno la ve desde el presente, todavía se sorprende con un todo maximalista, colores intensos y peinados enormes. Esto genera un impacto muy especial en la gente joven, que está tan controlada. Estamos en un momento bastante deprimido y clásico en términos de tendencias de moda. Entonces se produce un contraste con algo tan potente como los 80”, analiza.

Dinastía. Serie de tele icónica.

Suárez usa dos palabras para definir la época en términos de moda: intensidad y artificio. “Es una moda de grandes hombreras, en la que el cuerpo femenino era una especie de construcción geométrica; se combinaba con materiales rígidos, armados, el cabello corto y una imagen andrógina. Se opone mucho a la década anterior, más bohemia, y que todavía tenía resabios del hippismo”.

Casettes reciclados. Archivo

Otro factor determinante es el tiempo. Los 80 eran un show de artificio, pero también una época menos apurada que la actual.

“Fijate que reconstruías tu cuerpo e identidad en cada momento que salías al mundo. Muchísimo maquillaje, peinados que llevaban horas, prendas con hombreras gigantescas y sobretodos largos, con varias capas de prenda. Era una creación que llevaba muchísima elaboración y tiempo. No había algo que se llamaba moda natural”.

En una época marcada por el maximalismo, el cabello era una verdadera declaración de identidad. Max Jara, peluquero y dueño de Jara Taller de Pelo, asegura que en su salón perciben este boom desde antes que la estética de los 80 se convirtiera en tendencia en Instagram y TikTok.

Pumper Nic. Archivo

“Es un regreso de la estética Dinastía. No solo son cabellos más voluminosos sino que se nota un trabajo mucho más artesanal a la hora de crear peinados. Vuelve el brushing, vuelven los ruleros y, a la vez, también se le da al cabello el trabajo del pulido”, cuenta Jara, que habla de una forma de peinar muy “orgánica” en aquella época.

“A muchas de nuestras clientas -agrega- les encanta que vos las peines como en los 80, con un buen brushing, bobinado, mucho volumen y un buen cepillado. Quieren que hables hasta de los cepillos que se utilizaban en los 80, que en su mayoría siempre eran de cerdas naturales y no plásticas como hoy”, dice, quien se declara un fanático de la música de la época.

Banda sonora

Miguel Mateos, Spinetta, Lerner, Charly, León Giecco, Baglietto, Cerati y Moura, Archivo

El revival de los 80 no se explica solo por la ropa, los peinados o la estética. También vuelve como una banda sonora asociada a una época de enorme transformación. En Argentina, además, esas canciones quedaron ligadas a la recuperación de la democracia.

Para Sergio Pujol, escritor, historiador y docente de Historia del Siglo XX en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata, el fenómeno del revival es común, ya sea por los íconos que representan esas épocas o por la nostalgia que despiertan.

Los abuelos de la nada. Archivo

“Para los que llegamos a cierta edad, es también una manera de recuperar la infancia aunque sea de forma imaginaria. Por eso esa expresión ‘retromanía’, de Simon Reynolds, es tan apropiada para referirse a estos fenómenos de reciclaje. En el caso particular de los años 80, hay que pensar que estamos hablando de la música post dictadura; lo que se llamó la primavera democrática, con una serie de expectativas de cambio, de transformación y, sobre todo, de recuperación de la voluntad popular que había sido mancillada durante tantos años. Eso le da una carga histórica muy particular -una carga cívica, diría yo- a esa música que escuchamos entre los 83 y la llegada del menemismo”, analiza el autor de más de una decena de libros sobre la obra de Discépolo, Atahualpa Yupanqui, Oscar Alemán y Spinetta, entre otros.

Los años 80, según la mirada de Pujol, lograron recuperar “la alegría del viejo rock and roll y de la música beat de los 60”.

Teléfonos públicos. Archivo

“El rock se vuelve más pop en esos años. Estoy pensando, por supuesto, en Charly García, Virus, Soda Stereo, Viuda e hijas de Roque Enroll y Sumo, entre otros. Le dieron a la época una impronta novedosa; sin dudas, una sonoridad distinta. El rock de los años 80 fue un fenómeno de enorme impacto popular, cosa que no había pasado nunca antes con la música joven calificada como rock”, apuntó en referencia a lo que algunos musicólogos denominan “popización”.

Bochini. 1977

En cuanto a la industria de la música, Pujol habla de una frontera cada vez más difusa entre el mundo under y comercial. “Se empiezan a borrar esas fronteras entre lo que era underground y lo que era mainstream. Hay una gran exposición de la música joven a través de agentes mediadores como la Rock and Pop, que tuvo incluso su propia revista. Es decir, la industria cultural de los años 80 se encargó de posicionar al rock en los primerísimos planos en el gusto popular. No era el único género que consumía la gente, obviamente, pero me parece que sí fue el más sintomático. Si uno quisiera referirse a la sensibilidad de los 80 desde el punto de vista sonoro, ahí hay que hablar del rock y del pop”.

Pero vale insistir. ¿Por qué los 80 vuelven una y otra vez?

En una época de imágenes veloces, tendencias que duran unas semanas y estilos que se consumen en las redes, esos años regresan con una estética reconocible y exagerada. Pero también con una música y un imaginario que, en Argentina, quedaron asociados a un momento histórico de cambio y recuperación de libertades. Entre el pelo batido, las hombreras, los colores flúo y esas canciones que todavía cantamos, los 80 siguen volviendo, ahora también de la mano de la inteligencia artificial.