Estados Unidos autorizó temporalmente las operaciones relacionadas con la venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso, incluida su entrada al mercado estadounidense, hasta el 7 de abril de 2027, pese a las sanciones impuestas contra Moscú.

La licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) permite estas operaciones pese a las sanciones contra Rusia, pero mantiene las restricciones a los pagos a través de cuentas de tres organismos financieros del Estado ruso.