JerusaléEl primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, elogió este viernes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a su secretario de Estado, Marco Rubio, por "tomar esta decisión crítica" de sancionar a la Corte Penal Internacional (CPI), horas después de que Washington anunciara nuevas medidas contra el tribunal.

"La CPI no es un tribunal. Es un organismo político que representa una amenaza mortal para las democracias respetuosas de la ley en todo el mundo y para la misma idea de soberanía nacional", señaló Netanyahu en un mensaje publicado por su oficina en la red social X. "Gracias por su liderazgo", añadió.

El Departamento de Estado anunció este viernes "medidas adicionales para defender la soberanía estadounidense y neutralizar la amenaza que representa la CPI", que se suman a las sanciones ya impuestas a 17 personas.

"Prohibiremos las transacciones con este tribunal ilegítimo, cortando sus recursos y paralizando su capacidad para actuar en nuestra contra", advirtió Rubio en un mensaje de vídeo, en el que aseguró que Estados Unidos continuará su campaña para "desmantelar la CPI ladrillo a ladrillo".

El anuncio se produjo apenas horas después de que se conociera que el Premio Nobel de la Paz había recaído en la sudafricana Navi Pillay, exjueza de la CPI, que presidió la comisión de investigación de la ONU que concluyó en 2025 que Israel ha cometido genocidio en Gaza.

La oficina de Netanyahu había arremetido antes contra el galardón y acusó al Comité Nobel de haber "perdido su brújula moral" al premiar a "una fanática que construyó su carrera inventando y propagando libelos de sangre contra el único Estado judío".

En ese mensaje, el primer ministro vinculó además el trabajo de Pillay con el fiscal de la CPI Karim Khan, que en 2024 solicitó órdenes de arresto contra Netanyahu y su entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza. Los jueces de la Corte emitieron esas órdenes en noviembre de 2024.

La CPI, con sede en La Haya, fue fundada en 2002 para perseguir y juzgar crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad. Ni EE.UU. ni Israel forman parte de ella.