El enviado especial del presidente Donald Trump para el turismo, Nick Adams, rechazó las críticas a la imagen internacional de Estados Unidos y protagonizó un tenso intercambio con periodistas durante una conferencia de prensa en la cumbre global del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), celebrada en Malta.
"Creo que ha difamado a Estados Unidos. Creo que lo que ha dicho es categóricamente falso", respondió Adams a un periodista estadounidense que cuestionó la polarización política, los aranceles y el deterioro de la percepción del país entre los viajeros extranjeros.
La confrontación expuso una de las principales contradicciones que enfrenta la administración Trump: mientras busca posicionar a Estados Unidos como el destino turístico más atractivo del mundo, las estadísticas muestran una caída de visitantes internacionales y distintos representantes de la industria advierten sobre las consecuencias de las políticas de Washington.
Adams, nombrado por Trump como "enviado presidencial especial para el turismo, el excepcionalismo estadounidense y la marca país", defendió las decisiones del gobierno y sostuvo que las preocupaciones sobre el trato a los visitantes extranjeros no reflejan la experiencia real de quienes llegan al país.
Un tenso intercambio por la imagen de Estados Unidos
Adams defendió las decisiones del gobierno de Trump. Foto: Guillermo Pereira
El enfrentamiento comenzó cuando el reportero, que explicó haber colaborado con organismos de promoción turística y residir temporalmente en el exterior, cuestionó la imagen que proyecta Estados Unidos en el mundo.
Sostuvo que la polarización política y las tensiones comerciales estaban perjudicando al turismo. También mencionó un mensaje de Adams en LinkedIn en el que había celebrado la imposición de aranceles del 50% a Canadá.
Adams respondió con dureza: "Voy a sorprenderlo diciéndole que estoy profundamente en desacuerdo con la inmensa mayoría de lo que acaba de decir".
Luego defendió la experiencia turística estadounidense y cuestionó la perspectiva del participante. "Estados Unidos sigue siendo el país más acogedor, más amistoso y más hospitalario del mundo", aseguró.
El funcionario también sostuvo que los desacuerdos comerciales entre gobiernos no deberían trasladarse a las decisiones de los turistas.
"Las negociaciones comerciales entre países siempre serán difíciles. Una negociación comercial es algo completamente diferente del sector turístico", afirmó.
Las críticas a los controles migratorios y las visas
El enviado presidencial sostuvo que no veía contradicciones entre las exigencias de ingreso y los esfuerzos para atraer visitantes. Foto: Mark Felix/Bloomberg
La conferencia también incluyó preguntas sobre las condiciones de ingreso a Estados Unidos, uno de los temas que generan preocupación entre operadores turísticos y viajeros internacionales.
Un periodista mexicano preguntó cómo podía promocionarse al país como un destino acogedor mientras el Departamento de Estado insistía en que obtener una visa estadounidense era un privilegio.
Adams defendió la política migratoria sin anunciar modificaciones: "Nosotros determinamos quién entra a Estados Unidos y bajo qué circunstancias lo hace. Creo que cualquier país debería hacerlo".
El enviado presidencial sostuvo que no veía contradicciones entre las exigencias de ingreso y los esfuerzos para atraer visitantes.
Recordó que antes del Mundial de fútbol de 2026 existían temores de que algunos turistas fueran detenidos, sometidos a revisiones de sus teléfonos celulares o incluso deportados al llegar al país.
"Todo eso, por supuesto, era un completo y absoluto disparate", afirmó.
Según Adams, el torneo permitió contrarrestar esas percepciones porque miles de visitantes compartieron experiencias positivas en redes sociales.
Estados Unidos reconoce una caída del turismo internacional
Los cuestionamientos a Adams se produjeron en un contexto de desaceleración del turismo extranjero.
Según el último informe de impacto económico del WTTC, Estados Unidos continúa siendo la mayor economía turística del mundo, con una contribución de 2,63 billones de dólares a su producto interno bruto en 2025. Sin embargo, el sector creció apenas un 0,9% ese año, mientras que la actividad turística mundial registró una expansión del 4,1%.
Además, las llegadas de visitantes internacionales a Estados Unidos disminuyeron un 5,5% respecto de 2024 y el gasto de esos viajeros cayó un 4,6%, hasta los 176.000 millones de dólares.
"Definitivamente estamos concentrados en crecer. Estamos reconstruyendo y, como saben, tuvimos una caída el año pasado", reconoció Adams.
El funcionario ratificó el objetivo de alcanzar los 100 millones de visitantes internacionales anuales para 2030, una meta que había anunciado meses antes.
Su principal argumento para sostener esa proyección fue la sucesión de grandes acontecimientos deportivos que albergará Estados Unidos durante la próxima década.
Entre ellos mencionó los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Los Ángeles 2028, futuras Copas Mundiales de rugby y otras competencias internacionales.
También destacó su participación en los esfuerzos para conseguir que Miami sea sede de una exposición mundial en 2035.
Canadá y las consecuencias económicas de las tensiones políticas
Justin Trudeau, ex primer ministro de Canadá, cuestionó las políticas de Donald Trump en la cumbre del WTTC. Foto: Guillermo Pereira
El ex primer ministro canadiense Justin Trudeau había advertido durante la misma cumbre que los viajes de sus compatriotas a Estados Unidos habían caído más del 20%.
Trudeau atribuyó esa disminución al deterioro de la relación bilateral y a la preocupación de los viajeros por los controles fronterizos y las declaraciones de Trump sobre Canadá.
Adams ofreció una interpretación diferente. Acusó a dirigentes canadienses de desalentar los viajes a Estados Unidos y sostuvo que esas decisiones perjudican principalmente a los trabajadores y pequeños empresarios del sector turístico.
"Un boicot turístico es una desgracia y no está perjudicando al presidente Trump. No me está perjudicando a mí. Está perjudicando a los pequeños empresarios de Estados Unidos", afirmó.
Por eso, anunció que tiene previsto viajar a Canadá el 10 de noviembre para contribuir a reconstruir la confianza y recuperar ese mercado.
Una nueva estrategia para recibir a los turistas
Aunque rechazó buena parte de las críticas, Adams admitió que Estados Unidos puede mejorar la experiencia de ingreso de los visitantes extranjeros. Durante la conferencia reveló que su equipo mantiene conversaciones con una empresa especializada en capacitar al personal de hoteles de lujo para aplicar técnicas similares en aeropuertos, aduanas y controles fronterizos.
"Queremos replicar eso en la frontera, en una sala de aduanas, en un aeropuerto, cuando las personas llegan a Estados Unidos", explicó.
Según el funcionario, la primera impresión resulta determinante para la experiencia del turista y para su decisión de regresar. La propuesta apunta a mejorar el trato recibido al ingresar al país, aunque Adams no detalló plazos de implementación ni explicó cómo se coordinaría con las autoridades migratorias.
En su discurso ante los representantes de la industria, el enviado presidencial había prometido que Estados Unidos seguiría invirtiendo en infraestructura, tecnología y hospitalidad para conservar su liderazgo mundial.
"Vamos a construir más, invertir más y recibir mejor que nuestros competidores", aseguró.
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