Durante décadas, en San Juan, la estancia El Leoncito funcionó como un establecimiento agrícola-ganadero de casi 80.000 hectáreas, donde vivían familias dedicadas al pastoreo, las huertas y la elaboración de quesos, dulces y otros productos.
Con el tiempo, el territorio pasó a formar parte de un proceso de conservación y hoy integra el Parque Nacional El Leoncito, que protege unas 89.700 hectáreas.
Cómo era la antigua estancia "El Leoncito" en San Juan
La estancia funcionó desde el período colonial hasta fines del siglo XX y durante la década de 1930 atravesó una de sus etapas de mayor actividad ganadera. Según una investigación publicada en Etnografías Contemporáneas, en ese momento empleaba entre 25 y 50 trabajadores permanentes, además de las familias que residían en el lugar.
La estancia atravesó un proceso de transformación que llevó sus tierras desde la producción rural hasta la conservación ambiental. Foto: ChatGpt
El establecimiento no se dedicaba únicamente a la cría de animales. Sus casi 80.000 hectáreas incluían campos destinados al pastoreo, el cultivo de hortalizas y la elaboración de productos como dulces, quesos y derivados lácteos. La actividad involucraba a distintos integrantes de las familias que vivían en la estancia.
La producción continuó durante buena parte del siglo XX. Aunque la expropiación formal de las tierras se produjo en 1979, las actividades productivas se mantuvieron hasta mediados de la década de 1990.
De estancia productiva a ícono de la conservación en San Juan
El cambio comenzó a consolidarse en 1994, cuando el Estado nacional creó la Reserva Natural Estricta El Leoncito mediante el Decreto 46/94. La decisión buscó preservar los ambientes naturales y también las manifestaciones culturales presentes en el territorio.
La transformación terminó de completarse en 2002, cuando la Ley 25.656 convirtió la reserva en el Parque Nacional El Leoncito. Actualmente, el área protegida alcanza las 89.706 hectáreas y conserva ambientes de Monte de Sierras y Bolsones, Puna y Altos Andes.
El territorio combina actualmente naturaleza, patrimonio histórico y ciencia, con dos importantes centros astronómicos instalados bajo uno de los cielos más despejados del país. Foto: ChatGpt
El proceso también significó un cambio profundo para las familias que vivían y trabajaban en la antigua estancia, muchas de las cuales estaban vinculadas al territorio desde generaciones anteriores.
El parque conserva parte del pasado rural de El Leoncito, como el casco histórico, potreros, acequias y árboles frutales, además de sitios arqueológicos que reflejan la historia de quienes habitaron la zona.
Por qué el Parque Nacional El Leoncito es reconocido por sus cielos
El Leoncito también se destaca por sus condiciones para la observación astronómica, con más de 300 noches despejadas al año, baja humedad y escaso viento. Por eso, dentro del parque funcionan el CASLEO y la Estación Astronómica Carlos U. Cesco.
Hoy, las antiguas tierras productivas combinan conservación ambiental, patrimonio histórico y actividad científica.
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