La Argentina volvió a Frankfurt. Más austera en el gasto público y con un seleccionado profesional y alejado de la retórica ideológica. Cancillería decidió este año costear el stand que tiene 28 m2, contra 25 m2 del año último, organizado por PromArgentina, junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La Argentina volvió oficialmente a la gran Feria profesional alemana luego de dos años sin tener stand. Foto: gentileza PromArgentina.
Nuestro país volvió oficialmente a la gran Feria profesional alemana luego de dos años sin tener stand. Así lo confirmó a Clarín Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, organizadora de la Feria Internacional de Buenos Aires.
En diálogo con Clarín, el titular de la Cámara Argentina del Libro (CAL), Juan Pampín, recordó que después de los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner, la presencia argentina se discontinuó.
En honor a la verdad, las delegaciones que acudieron tanto a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que el año próximo tendrá a la Ciudad de Buenos Aires como invitada de honor, como a la Feria de Frankfurt, acompañaban también el modelo político de ambos gobiernos. Fueron numerosas y, entre los escritores que nunca fueron convocados, se hablaba por lo bajo de “un elenco estable” que acudía a las distintas ediciones. Dato. No opinión.
Con la llegada de Javier Milei a la presidencia, la presencia cultural de la Argentina en el exterior se redujo a su mínima expresión o, directamente, desapareció de ferias y festivales, porque el Estado cesó el financiamiento. No pudimos saber las razones de esta decisión de la Cancillería para volver a Frankfurt, pero hay que recordar que 2027 será un año electoral. Y todo suma.
Por Rainone y fuentes de PromArgentina pudimos saber que, entre los sellos, en el stand argentino en Frankfurt hasta el domingo, están Penguin Random House, La Palabra Viajera (Rosario), Argentine Comics, Argentine Key Titles, Sur Translation Support (Programa de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería, AZ, Dunken, Eudeba, Catapulta con el dibujante Pablo Bernasconi, VR editoras, Urano World, Granica y la Fundación El Libro.
La Argentina volvió oficialmente a la gran Feria profesional alemana luego de dos años sin tener stand. Foto: gentileza PromArgentina.
En el stand se paga
Cada editorial pagó 900 dólares por “pertenecer” al stand de Argentina. En el caso de algunas fue compartido. Por ejemplo, Argentine Comics está con la DiCul recién mencionada, y Argentine Key Titles, con la CAL.
Pampín nos contó que “al igual que para la Feria del Libro de Bogotá o la de Guadalajara, la CAL se hacía cargo del stand, ahora los editores empiezan a pagar sus participaciones. Y la Fundación El Libro viaja para la Feria del Libro de Buenos Aires”.
Rainone nos confirma también que algunos editores decidieron ir con un stand mucho más pequeño, pero solos. Por ejemplo, Guadal tiene un espacio de 16 m2. “Con Prom Arg, estamos intentando armar un programa anual que incluya las ferias más importantes para que el sector vuelva a tener fuerte presencia internacional”, nos dijo el editor.
La Feria del Libro de Frankfurt es considerada la más importante del mundo editorial y reúne todos los años a agentes literarios, propietarios de derechos editoriales, escritores, traductores, editores, productores audiovisuales y profesionales clave de la industria del sector para el desarrollo de negocios en el ecosistema del libro.
El regreso de Argentina a esta Feria busca fortalecer la proyección internacional de la industria editorial y el stand es una plataforma de visibilización bajo la marca del país.
En esta edición la República Checa es invitado de honor bajo el lema “Un país en la costa”. Además, los organizadores conmemorarán el 50.º aniversario de Latinoamérica como primer invitado de honor histórico. El año próximo, el país invitado será Chile, por lo que en esta edición goza de un lugar muy destacado en el pabellón de exhibición, más grande que el de Argentina, aunque su mercado es mucho más pequeño que el nuestro.
La Argentina volvió oficialmente a la gran Feria profesional alemana luego de dos años sin tener stand. Foto: gentileza PromArgentina.
Un contexto indispensable
Hablamos con la editora Trini Vergara, de Trini Vergara Ediciones, quien conoce la Feria de Frankfurt como la palma de su mano, desde la primera vez que la visitó en 1985.
Nos dedicó un buen rato para contarnos el nuevo escenario en Frankfurt, que en nada se parece a aquel de 2010 cuando la Argentina fue el país invitado de honor y llegó con los inefables íconos de la argentinidad que provocaron un intenso debate por ser todos extraliterarios: Eva Perón, Carlos Gardel, Ernesto "Che" Guevara y Diego Maradona. El seleccionado fue finalmente equilibrado con Borges, Cortázar y Juan Gelman, que estuvo en persona.
La editora Vergara nos dice: “El primer dato de cómo cambió esta Feria es la cantidad de metros que ocupan los expositores. Hay un rediseño permanente. Esos cambios son siempre reducciones de espacio. O también te juntan con otras regiones del mundo. Si en una época América Latina y España ocupaban un piso completo de un pabellón, hoy conviven con otros países”.
¿Esto qué quiere decir?, le preguntamos a Trini Vergara, pensando en el volumen del negocio editorial. Los tratos personales cuestan muy caros si se tiene que viajar, dice la editora. “Los editores están ahorrando por todas partes. Hoy veo una gran pulsión al ahorro”, nos comenta.
Esto no quiere decir que el negocio editorial se haya achicado, reflexiona. “Al contrario, crece y crece. Hay cada vez más lectores. Avanzan los formatos digitales y no es a expensas del libro físico”, comenta con fluidez esta conocedora de las ferias internacionales que integra la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP), la otra del sector editorial junto con la CAL.
Trini comenta que “en masa” los editores aprovechan las oportunidades de tener reuniones virtuales para evitar los costos de viajar a las ferias. “Sobre todo los norteamericanos y latinoamericanos”, pone como ejemplo.
La Argentina volvió oficialmente a la gran Feria profesional alemana luego de dos años sin tener stand. Foto: gentileza PromArgentina.
Dentro de este contexto tan cambiante, la editora subraya que los stands de los sellos editoriales se han achicado mucho y hoy ocupan un cuarto del tamaño que tenían. “En ese contexto nuestro stand no desentona. Eso significa que el negocio pasa por otro lado. El cóctel en el stand argentino estuvo muy bien, con unas empanadas riquísimas y vinos, y hubo mucha gente. Editores argentinos hubo muchos más, porque hay algunos que no tienen presencia en el stand, pero hacen su trabajo por los pasillos de la Feria”, señala Trini.
Argentina está en el mundo y está en la Feria, afirma la editora sin perder de vista que, al gobierno actual, no le interesa invertir en cultura que es un bien simbólico. “Es un error, desde mi punto de vista, porque los bienes simbólicos generan muchas oportunidades. Esto hay que tomarlo muy en serio. Por algo el gobierno chileno, del palo del presidente Milei, pone tanta plata”, concluye.
En resumen: el regreso de la Argentina a la gran Feria de Frankfurt se hace con los recursos que ponen PromArgentina, la Fundación El Libro y las cámaras del sector, en tanto acompañan -no pudimos saber con qué aportes- la Secretaría de Cultura de la Nación y la DiCul (Dirección de Asuntos Culturales) de la Cancillería.
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