Julio viene siendo uno de los meses más atractivos del año para quienes disfrutan de mirar el cielo. Desde dos lluvias de estrellas, conjunciones entre la Luna y distintos planetas, la Luna llena conocida como "Luna del Ciervo" y una de las mejores épocas para observar el centro de la Vía Láctea.

El 17 de julio, poco después del atardecer, una fina Luna creciente aparecerá muy cerca de Venus sobre el horizonte occidental. El planeta, que es el objeto más brillante del cielo después de la Luna, permanecerá visible durante unas dos horas tras la puesta del Sol y ofrecerá una de las postales más atractivas del mes para observar a simple vista o fotografiar.

Julio será uno de los meses más atractivos del año para quienes disfrutan de mirar el cielo. (Foto: Pexels)

Otro de los momentos destacados será la Luna llena del 29 de julio, conocida tradicionalmente como "Luna del Ciervo". El nombre proviene de antiguas comunidades indígenas ubicadas en América del Norte, que asociaban esta época del año con el rápido crecimiento de las nuevas astas de los ciervos machos.

Como ocurre con todas las lunas llenas, ofrecerá su mejor imagen durante su salida y su puesta, cuando el efecto óptico del horizonte hace que parezca mucho más grande.

Dos lluvias de estrellas cerrarán el mes

Las noches del 30 y 31 de julio estarán marcadas por el pico de actividad de dos lluvias de meteoros. La primera será la de las Delta Acuáridas del Sur, activa entre el 12 de julio y el 23 de agosto.

El 17 de julio, Venus permanecerá visible durante dos horas. (Foto: Pexels)

En las mismas fechas alcanzará también su máximo la lluvia de las Alfa Capricórnidas. Aunque genera apenas unos cinco meteoros por hora, suele destacarse por sus bólidos especialmente brillantes, capaces de atravesar incluso un cielo parcialmente iluminado por la Luna.

A estos fenómenos se suma la presencia del cometa periódico 10P/Tempel 2, que durante todo julio irá ganando brillo y podrá localizarse con pequeños telescopios al comienzo del mes y con binoculares hacia finales de julio, antes de alcanzar su máxima luminosidad en agosto.