Mientras el mercado global de cobre se tensiona por la demanda de electrificación, centros de datos y vehículos eléctricos, la gigante minera anglo-australiana Rio Tinto viene de descartar su fusión con la anglo-suiza Glencore y ahora prioriza sumar cobre por la vía de participaciones y alianzas antes que por adquisiciones de gran escala.
Argentina, con cinco de los mayores proyectos de cobre no desarrollados del mundo en su territorio, quedó en el centro de esa estrategia. Una de esas iniciativas es Los Azules, de la firma canadiense McEwen Copper, en San Juan, en donde Rio Tinto participa con un 17,2% a través de Nuton LLC, su unidad tecnológica.
Otro proyecto que puede ser parte de la estrategia es Taca Taca, el gigante de cobre en Salta, donde Rio Tinto aparece como una de las candidatas para comprar una participación minoritaria que quiere vender la canadiense First Quantum Minerals.
No todos son grandes proyectos, Rio Tinto también invirtió US$15 millones para quedarse con una participación inicial de alrededor del 5% en Mogotes Metals, la canadiense que controla el 100% del proyecto Filo Sur, una iniciativa que forma parte del Distrito Vicuña, la misma franja que alberga a Filo del Sol y Josemaría, hoy en manos de la sociedad entre BHP y Lundin Mining.
Río Tinto llega a esta jugada por el cobre con una presencia ya consolidada en la Argentina a través del litio. La compañía compró Arcadium Lithium en 2025, operación que le dio control sobre activos clave en Catamarca y en Jujuy.
También, cuenta con Rincón, en Salta, que fue el primer proyecto minero que obtuvo aprobación de un RIGI en mayo de 2025 por US$ 2.744 millones, y sostiene su desarrollo con inversiones fuertes, incluyendo un financiamiento de US$1.175 millones asegurado en marzo de este año.
Desde mayo, fuentes de la industria indicaron que Rio Tinto evalúa aumentar su participación en Los Azules. El propio Michael Meding, director gerente de McEwen Copper, lo puso en palabras claras: la minera “tiene el mandato de sumar producción de cobre a su perfil productivo”, lo que derivó en conversaciones que describió como fructíferas.
En tanto, para Filo Sur, Rio Tinto obtuvo una exclusividad de 15 meses, extensible por seis meses más, con derecho a igualar cualquier oferta de un tercero por el proyecto, y un “top-up right” que le permitiría llegar hasta el 9,99% de las acciones. Mogotes sigue siendo el operador y conserva la propiedad plena, pero Rio Tinto se aseguró la llave de la puerta antes que nadie más pueda tocarla.
Taca Taca: el cobre de Salta busca socio
A diferencia de Los Azules y Filo Sur, en Taca Taca, el proyecto de cobre salteño, Rio Tinto no parte de una posición previa. Acá es First Quantum Minerals la que busca vender una participación minoritaria en uno de los mayores proyectos de cobre no desarrollados del mundo.
Rio Tinto figura como uno de los candidatos, junto a firmas japonesas Mitsubishi y Mitsui, en un proceso que ambas partes describen como de etapa temprana, sin garantías de que derive en acuerdo, según informó Bloomberg.
El interés no sorprende: Rio Tinto y First Quantum ya son socios en el proyecto La Granja, en Perú, donde First Quantum compró en 2023 una participación mayoritaria que antes pertenecía a Rio Tinto y ambas desarrollan juntas el yacimiento.
Es el mismo patrón de asociación cruzada que la minera viene repitiendo en distintos países. Construir un proyecto del tamaño de Taca Taca requiere un capital de más de US$ 5.000 millones, lo que convierte las alianzas en una forma cada vez más común de repartir los costos y riesgos de desarrollo.
NE
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