Dormir muchas horas no siempre alcanza para levantarse con energía. Muchas personas se despiertan cansadas o con la sensación de no haber descansado lo suficiente, aun cuando no tuvieron interrupciones durante la noche.

Según explica a Clarín, Patricia Traversa, especialista en Feng Shui y directora del Centro Oficial de Feng Shui Profesional, esto puede estar relacionado con el ambiente en el que dormimos. Para ella, el dormitorio cumple un rol clave porque es el espacio donde el cuerpo recupera energía y se vuelve más sensible a lo que lo rodea.

"Mientras dormimos, el cuerpo debería entrar en modo reparador para recuperar la energía. Durante este proceso nuestro campo energético (Qi vital) baja la guardia y queda más vulnerable. Por eso es tan importante cuidar la seguridad y la calidad ambiental que nos rodea durante las horas de sueño", señala.

A continuación, la especialista detalle los aspectos más importantes a revisar.

1. ¿Tu cuarto es Yin o Yang?

En Feng Shui, el Yin y el Yang representan dos cualidades de energía complementarias. "En un dormitorio buscamos principalmente una energía Yin, porque es el espacio destinado al descanso, la intimidad y la recuperación física y emocional. Sin embargo, necesita un pequeño aporte de Yang para que no se vuelva un ambiente apagado o estancado", explica.

Para lograr un descanso profundo, la habitación necesita colores claros que ayudan a lograr calma y relajación. Sin embargo, advierte que puede haber un exceso de energía "si un cuarto está en penumbras constantes, con paredes descascaradas, polvo acumulado o tonos ultra fríos, ya que esto activa emociones de tristeza".

Para lograr un descanso profundo, la habitación necesita colores claros que ayudan a lograr calma y relajación. Foto: Adobe Stock.

También recomienda evitar los colores estridentes, como los rojos, los naranjas o los verdes muy intensos. Tampoco convienen las luces potentes, porque "mantienen al cuerpo en estado de alerta e incluso pueden favorecer el insomnio".

2. La cama: tu espacio seguro

"La cama es la reina del lugar, pero tiene que jugar en equipo con las paredes y el entorno que la rodea", asegura Traversa. Recomienda que la cabecera de la cama esté apoyada en una pared firme (sin ventanas ni puertas detrás) y con vista hacia la puerta de entrada, pero sin quedar directamente alineada con ella. Según explica, esto le da a nuestro inconsciente una sensación biológica de protección y control.

Por otro lado, sugiere prestar atención a la ubicación de los espejos. "Si mientras dormís te ves reflejado en un espejo, lo ideal es taparlo durante la noche o reubicarlo". Desde su mirada los espejos dinamizan la energía y pueden actuar como duplicadores de aquello que ocurre en el ambiente: "Eso puede desgastar la energía vital y sabotear un descanso realmente profundo".

3. El tránsito de la energía: orden y fluidez

"La energía circula, aunque no la veas, y cuando encuentra obstáculos, se corrompe como el agua estancada", sostiene la experta. Por eso, recomienda hacer un paneo completo en todos los rincones de la casa y tirar lo que ya no sirve.

También ordena evitar los estantes pesados sobre la cabecera y elegir imágenes armoniosas y evitar cuadros que transmitan hostilidad o tristeza, ya que pueden influir en la energía del ambiente destinado al descanso. .

"Un espacio despejado es interpretado por nuestro cerebro como un lugar de bienestar y seguro", dice Traversa. Foto: Adobe Stock.

"El orden exterior trae paz interior y un espacio despejado es interpretado por nuestro cerebro como un lugar de bienestar y seguro", concluye.

4. Desintoxicación ambiental, clave

Además de la distribución de los muebles y la decoración, Traversa sostiene que también es importante prestar atención a las condiciones del ambiente.

La especialista también recomienda ventilar el dormitorio todos los días, incluso durante el invierno. "Abrir las ventanas unos 15 minutos por la mañana permite renovar el oxígeno y mejorar la calidad del ambiente", explica.

Además, advierte que el olor a encierro y la humedad no solo deterioran la energía del espacio, sino que también favorecen la aparición de alergias y problemas respiratorios.

5. Decoración con propósito

Para Traversa, la decoración del dormitorio no es solo una cuestión estética. Desde la mirada del Feng Shui, cada objeto puede influir en la energía del ambiente y en el estado emocional de quienes lo habitan.

"Lo primero y lo último que vemos cada día influye en el ánimo con el que nos acostamos y nos despertamos. Por eso es importante rodearnos de imágenes y objetos que transmitan calma, bienestar y emociones positivas", explica.

Para Traversa, la decoración del dormitorio no es solo una cuestión estética. Foto: Adobe Stock.

En ese sentido, recomienda evitar cuadros o fotografías que reflejen tristeza, violencia o conflicto. En los dormitorios de pareja, sugiere incorporar símbolos vinculados al amor, como un motivo que represente el amor infinito sobre la cabecera, y colocar fotos de ambos. "Es preferible que esas imágenes no tengan el mar o grandes masas de agua como fondo y evitar exhibir fotos de los hijos dentro del dormitorio matrimonial", aclara.

También desaconseja tener plantas y flores dentro de la habitación: "Según el Feng Shui, aportan una energía yang, más activa y estimulante, que resulta más adecuada para espacios sociales como el living o el recibidor que para un ambiente destinado al descanso".

Y concluye: "El dormitorio es uno de los espacios más importantes de la casa porque influye en nuestra calidad de vida y en cómo afrontamos el día. Descansar bien es una de las mejores inversiones que podemos hacer".

Asesoró Patricia Traversa, directora del Centro Oficial de Feng Shui Profesional. En Instagram, @patriciatraversafengshui.