Este 16 de julio se celebró en Bruselas la reunión bilateral entre la Comisión Ejecutiva de la Comisión Europea (CE) y la Argentina para discutir la normativa sobre las condiciones de acceso del biodiesel de soja nacional a la Unión Europea (UE). El encuentro se produce tras el rechazo del Parlamento Europeo a los cambios propuestos por la CE en el Reglamento 807, que calificaban a la soja como un cultivo de alto riesgo de cambio indirecto en el uso del suelo (ILUC por sus siglas en inglés), argumento con el que se pretendía impedir el ingreso del aceite y del biocombustible de soja argentinos al bloque.
El tema es de gran relevancia para la industria aceitera exportadora argentina ya que todo el biodiésel que se produce en el país utiliza el aceite de soja como insumo para su fabricación y la Unión Europea es el único mercado abierto para ese producto.
Luego del fallo del Parlamento Europeo, la CE se vio obligada a revisar la normativa, corregirla y adaptarla, tomando en cuenta los lineamientos propuestos por Argentina para la redacción de un nuevo reglamento que permita que la soja sea considerada como sustentable y viable para elaborar materia prima de biocombustibles para los próximos 30 años en la UE.
La reunión fue presidida por el Comisario de Comercio de la UE, Maros Sefcovic y por el vicecanciller Fernando Brun, junto con el embajador argentino Fernando Iglesias y el subsecretario de Mercados Agroalimentarios, Agustín Tejeda por parte de la Secretaria de Agricultura. También participaron representantes de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y empresarios europeos.
Durante el encuentro, el presidente de Ciara, Gustavo Idígoras, expuso evidencias de que Argentina no aumentó su superficie sembrada de soja -un argumento que pesaba en contra a la hora de autorizar el ingreso de biocombustible y aceite de la oleaginosa a Europa- sino que la redujo. Además, explicó que el área de soja de segunda creció sobre el área agrícola postcultivos de invierno en la rotación agrícola, y por ese motivo, no provoca ningún efecto sobre el cambio indirecto de uso del suelo.
Presidente de Ciara-CEC, Gustavo Idígoras.
Por otro lado, Idígoras presentó la propuesta para que el nuevo reglamento 807 incluya una metodología de cálculo basada en datos nacionales y no globales. “La realidad productiva argentina no se ve reflejada en la propuesta de legislación de la CE. El Parlamento Europeo coincide con la Argentina y por eso fue rechazada. Ahora tenemos la oportunidad de introducir cambios que tengan en cuenta la superficie real de soja en la Argentina y en el Mercosur, que nos caracteriza por ser un país de bajo riesgo de ILUC”, señaló.
Asimismo, la delegación argentina solicitó introducir el concepto de cultivos secuenciales en una misma superficie agrícola como cultivos adicionales que automáticamente se consideran de bajo ILUC. “Esta propuesta está basada en conceptos de la FAO y ayudan a generar producción y comercio de soja y nuevos cultivos como camelina, carinata, colza y cártamo, cuyos productos industrializados podrán venderse en la UE si estos conceptos son incluidos en el nuevo reglamento”, dijo el presidente de Ciara.
"La Comisión Europea no esperaba la decisión del Parlamento de rechazar la modificación del reglamento 807 sobre biocombustibles. Por lo tanto, no tiene un plan definido hasta el día de hoy. Es por eso que logramos tener esta reunión bilateral con el objetivo de acercarles y presentarles toda nuestra propuesta de modificación del reglamento 807", explicó Idígoras en diálogo con Clarín Rural.
"Tuvimos mucha atención de parte de la Comisión Europea, el máximo representante de Comercio y negociación internacional de la Comisión Europea estaba con nosotros, y las áreas técnicas de la Dirección General de Energía encargada de trabajar este tema. Les hicimos entrega de todas nuestras propuestas y quedamos en tener, en seguir esta agenda en los próximos 60 días", contó el titular de Ciara.
Todavía no se fijó fecha para una nueva reunión, habrá que esperar que pasen las vacaciones del verano europeo. De todas maneras, "cualquier avance que tengan, se comprometieron a trabajarlo con Argentina, reconociendo que ha sido el primer país del mundo en traerle propuestas concretas en el en el mejor sentido, y fueron bien recibidas", destacó Idígoras.
Los representantes de la industria aceitera destacaron que tanto la Cancillería, como la Embajada ante la UE y la Secretaria de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación "están trabajando de forma muy positiva junto a la agroindustria para procurar defender el flujo de exportaciones a la UE".
La discusión en la UE continúa. Se deberá seguir trabajando para que la CE reconozca la situación del área sembrada con la oleaginosa y sus criterios de sustentabilidad, a fin de resolver un conflicto que puede generar un gran perjuicio para la Argentina.
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