El Gobierno amplió el gasto en $ 4,45 billones, horas antes de que la selección argentina enfrentara y derrotara a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026.

La decisión quedó plasmada este jueves en el Decreto 594/2026, cuyo expediente fue rubricado por el subsecretario de Presupuesto, Rodrigo Germán Cabado, a las 10.52 de la mañana del miércoles, casi seis horas antes de que Enzo Fernández y Lautaro Martínez marcaran los goles que sellaron el 2-1 histórico contra los ingleses en Atlanta.

La planilla del Artículo 1° del DNU de 186 páginas contiene modificaciones en 111 programas de la Administración Central y de organismos descentralizados, que reflejan un incremento considerable del gasto.

En total, 91 programas recibieron ampliaciones de crédito por $ 4,79 billones, mientras que otros 16 sufrieron recortes por $ 348.794 millones. El resultado es un aumento de las erogaciones de $ 4,44 billones.

El ministerio más beneficiado fue el de Capital Humano, de Sandra Pettovello, con $ 2,32 billones adicionales. Dentro de esa cartera, el programa Desarrollo de la Educación Superior recibe $ 1,33 billones, de los cuales el 98% va a transferencias a universidades nacionales, mientras que el resto se destina a becas. Todo el refuerzo se financia con Tesoro Nacional.

También dentro de Capital Humano crecen las Políticas Alimentarias, con $ 624.308 millones más, y las transferencias a la ANSES, que se incrementan en $ 286.580 millones.

El segundo lugar lo ocupa el Ministerio de Economía, con $ 835.408 millones adicionales, impulsado sobre todo por la política de energía eléctrica. En medio del aumento de los subsidios por la mayor demanda de electricidad en invierno, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) recibirá transferencias por $ 638.395 millones.

Caputo y Carlos Guberman, secretario de Hacienda. Foto: Maxi Failla

En Presidencia de la Nación, el programa Información e Inteligencia, que corresponde a la secretaría de Inteligencia del Estado, recibe un refuerzo de $ 49.261 millones, uno de los diez aumentos más grandes de todo el decreto. Se trata de un área manejada por Cristian Auguadra, un hombre de Santiago Caputo.

También ganan crédito el Poder Judicial, con $ 111.138 millones más, el Ministerio Público, con $ 230.460 millones adicionales, Salud, con $ 158.349 millones, y el Poder Legislativo, con $ 89.422 millones extra, entre otras jurisdicciones.

El recorte más grande del decreto no recae sobre un ministerio, sino sobre dos empresas públicas nacionales, dentro de la partida Obligaciones a Cargo del Tesoro. Energía Argentina S.A., la ex IEASA o ENARSA, pierde $ 238.395 millones en transferencias corrientes, mientras que Nucleoeléctrica Argentina (NASA) pierde $ 65.000 millones en transferencias de capital. Juntas, explican una baja de $ 303.395 millones, casi el 87% de todo lo recortado en el decreto.

El resto de los recortes se distribuye entre la coordinación institucional del Ministerio de Seguridad por $ 14.654 millones, el Alistamiento Operacional de la Armada por $ 4.640 millones, Actividades Centrales de Economía por $ 2.931 millones, y una decena de partidas menores.

Los cambios del Presupuesto aprobado no incluyen el detalle de las fuentes de financiamiento. De ahí que es una incógnita si el aumento neto del gasto de $ 4,45 billones se cubre con mayor recaudación proyectada, uso de remanentes de caja o endeudamiento adicional.

El mismo trámite incluyó, además, cambios en las plantas de personal de distintos organismos a través del Artículo 3°, y una contribución al Tesoro Nacional de $ 280.511 millones a cargo del Ministerio de Capital Humano, un monto que equivale al 12% del aumento que esa misma cartera recibió por el lado del gasto.

El decreto lleva la firma de los ministros Diego Santilli, Pablo Quirno, Carlos Presti, Luis Caputo, Alejandra Monteoliva, Mario Lugones, Sandra Pettovello y Federico Sturzenegger.

El Gobierno ya había hecho una primera modificación en mayo al Presupuesto aprobado en enero de este año, el primero de la gestión de Javier Milei. En esa ocasión, dispuso un fuerte ajuste en la educación por $ 78.000 millones y recortes en gasto de infraestructura de $ 5.300 millones a las universidades.