En un contexto difícil, un animal silvestre con graves problemas de salud consiguió sobreponerse gracias a la ayuda de un grupo de especialistas.

Un ave rescatada regresó a su hábitat natural en Estados Unidos tiempo después de haber haber sobrevivido a múltiples adversidades. La historia fue dada a conocer a través de las redes sociales.

A mediados de septiembre, la organización benéfica estadounidense Avian Conservation Center, dedicada a velar por la salud y el bienestar de aves rapaces y playeras, difundió públicamente el caso de un ejemplar de busardo colirrojo (Buteo jamaicensis) reinsertado en la naturaleza.

Esta ave silvestre apareció en estado crítico en Beaufort, un condado de Carolina del Sur, según informó Avian Conservation Center mediante sus redes.

Tras un rescate, el ejemplar en cuestión fue trasladado al hospital veterinario de la organización, donde quedó internado.

El ave, al poco tiempo de haber ingresado al hospital veterinario. Foto: captura de video/ Center for Birds of Prey (Avian Conservation Center).

"Llegó con anemia grave y presentaba signos de exposición a rodenticidas (nota del redactor: un pesticida utilizado contra roedores)", aclaró la entidad sin ánimos de lucro en un posteo de Facebook con fecha del 18 de septiembre.

Enseguida, ante el delicado panorama, el equipo veterinario de la clínica comenzó a brindar un tratamiento inicial al busardo colirrojo.

Afortunadamente, la medida adoptada dio resultado: los expertos lograron una mejoría en el estado de salud del animal. Sin embargo, se encontraron con otra situación preocupante.

El busardo colirrojo, fotografiado durante su estadía en la clínica. Foto: captura de video/ Center for Birds of Prey (Avian Conservation Center).

Luego de unas radiografías, el equipo veterinario descubrió que el ave había sufrido disparos antes de ser rescatada: tenía balines alojados en su cuerpo.

"Se observaban múltiples balines, pero, increíblemente, ninguno había fracturado ningún hueso", indicó Avian Conservation Center en la publicación.

A pesar del complejo escenario que afrontaba, el busardo colirrojo sobrevivió. Gracias al tratamiento y cuidado de los trabajadores del hospital, el ejemplar pudo salir adelante.

Una radiografía en donde se observan balines alojados en el cuerpo del animal. Foto: captura de video/ Center for Birds of Prey (Avian Conservation Center).

"Después de todo lo que había soportado, recuperó las fuerzas y su nivel de glóbulos rojos en sangre subió hasta el 39 % (los niveles normales oscilan entre el 35 % y el 55 %)", explicó la entidad.

Tras superar el período de rehabilitación, el ave obtuvo el alta veterinaria. A continuación, fue devuelta a la naturaleza, tal como se observa en un video compartido por la organización en las redes.

"Tan solo 20 días después de llegar al centro, ya estaba de vuelta en libertad. Una recuperación increíble y un trabajo extraordinario por parte de nuestro equipo de Avian Medical", aseveró Avian Conservation Center.

Foto: captura de video/ Center for Birds of Prey (Avian Conservation Center).

La historia conmovió a los usuarios. En los comentarios del posteo, los internautas agradecieron a la entidad y sus trabajadores por su esfuerzo para salvar al animal. Por otro lado, se mostraron consternados por el hecho de que alguien le haya hecho daño al busardo colirrojo mientras estaba en su hábitat natural.

"¡Gracias por todo lo que hacen! Qué gran historia de éxito para esta ave maravillosa. Lamento mucho que los humanos le hayan hecho daño", opinó una usuaria.

Datos y características de los busardos colirrojos

El busardo colirrojo es un ave rapaz que se distribuye por Norteamérica, Centroamérica y el Caribe.

"Los adultos tienen una cola de color marrón rojizo muy distintiva. El plumaje del cuerpo y las alas es muy variable: el color puede variar desde marrón oscuro hasta casi blanco. El vientre y la parte inferior de las alas son de color más claro que la parte superior del cuerpo. En el borde anterior del ala, una franja oscura se extiende desde el hombro hasta la muñeca", informó el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (National Park Service, NPS por sus siglas oficiales) en su sitio web.

Los individuos de esta especie, también conocida como aguililla cola roja, alcanzan una longitud de entre 45 y 65 centímetros y tienen una envergadura de 114 a 133 centímetros, según la guía online sobre aves All About Birds. Las hembras son más grandes que los machos.

Un ejemplar de busardo colirrojo en EE.UU. en 2017, similar al ave rescatada. Esta imagen es ilustrativa, no está relacionada con la noticia. Foto: U.S. Fish and Wildlife Service - Midwest Region, Public domain, via Wikimedia Commons.

"Durante el cortejo, los machos realizan una serie de picados pronunciados pasando por delante de la hembra. Esta exhibición suele terminar con las dos aves agarrándose las garras y cayendo en espiral hacia el suelo antes de soltarse mutuamente", aseveró NPS en su página oficial.

Por otro lado, con respecto a su dieta, se alimenta de mamíferos pequeños y medianos, aves y serpientes, según Tennessee Wildlife Resources Agency (TWRA), una entidad estatal encargada de administrar y proteger la fauna silvestre y los recursos naturales de Tennessee. Además, de acuerdo con la misma fuente, los busardos colirrojos ingieren ocasionalmente algunos insectos y carroña fresca.