El Comité Nacional Demócrata presentó el jueves una demanda en la que alega que el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump modificó en secreto una tarjeta postal utilizada por ciudadanos de Estados Unidos en el extranjero de una manera que dificulta el registro para votar.

La demanda sostiene que el Departamento de Defensa hizo el cambio al declarar una emergencia, lo que le permitió eliminar una casilla específica del formulario. Esa casilla suele ser marcada por posibles votantes que reconocen que son ciudadanos de Estados Unidos, pero que nunca han vivido en Estados Unidos.

Por lo general son hijos de ciudadanos de Estados Unidos, y 38 estados les permiten votar siempre que tengan vínculos familiares cercanos. Desde 2013, la casilla ha aparecido en las tarjetas postales enviadas a votantes en el extranjero.

Los republicanos han presentado demandas en varios estados para intentar impedir que esos votantes, que por lo general apoyan a los demócratas, emitan su voto. La demanda del jueves sostiene que el gobierno simplemente hizo el cambio por su cuenta sin dar el aviso correspondiente.

“Estos ciudadanos estadounidenses pagan impuestos federales y estatales de Estados Unidos, pero ahora un plan de hace años ha culminado en una ‘emergencia’ fabricada para justificar obstaculizar su derecho a votar en elecciones estadounidenses y potencialmente privarlos del voto por completo”, señala la demanda.

El Departamento de Defensa, que administra el formulario, no respondió por el momento a una solicitud de comentarios.

La cantidad de estadounidenses en el extranjero que nunca han vivido en Estados Unidos y aun así votaron en el país se estimó en alrededor de 11.500 en 2016. La demanda sostiene que la cifra probablemente ha crecido.

Algunos ya están registrados y deben recibir boletas para noviembre. Otros pueden optar por marcar otras casillas en las que indican que son ciudadanos estadounidenses que, o bien tienen la intención de regresar a Estados Unidos o no tienen la intención de regresar, para poder recibir boletas.

La medida se produce después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, instara a miembros de las fuerzas armadas a votar en masa, insinuando que podrían superar en votos a jurisdicciones demócratas, como Detroit, si todos emitían su voto. La misma ley federal que permite que los miembros de las fuerzas armadas que viven en el extranjero voten también exige que a los civiles que viven en el extranjero se les brinde la misma oportunidad.

Pero, como en los últimos años los civiles en el extranjero con inclinación demócrata han superado en votos a los miembros de las fuerzas armadas con inclinación republicana, el Partido Republicano ha empezado a poner en la mira la ley, conocida como la Ley de Voto en Ausencia para Ciudadanos Uniformados y en el Extranjero (Uniformed and Overseas Citizens Absentee Voting Act), o UOCAVA. Los republicanos lograron ganar un caso en la corte que prohíbe que en Carolina del Norte se cuenten los votos de ciudadanos estadounidenses en el extranjero que nunca han vivido en ese estado, pero aún no han tenido éxito en demandas en otros estados.

Susan Dzieduszycka-Suinat es una ciudadana de Estados Unidos en Múnich cuya hija de 28 años también es ciudadana estadounidense, nunca ha residido en el país, pero vota con regularidad. Ella manifestó que la medida del gobierno era alarmante.

“Si esto funciona para recortar una parte del electorado”, dijo Dzieduszycka-Suinat, quien es presidenta de la U.S. Vote Foundation, “esperen a la próxima emergencia”.