Toda casa guarda una memoria y hasta la ausencia termina por hacerse presente. Durante más de seis años, Paula Toto Blake reunió fotografías, videos, manuscritos y, sobre todo, voces de trabajadoras migrantes en Argentina, México y Francia. Son mujeres que dejan su casa, su lengua y muchas veces a sus propios hijos para asistir la vida cotidiana de otras familias mientras la propia continúa a la distancia, sostenida por llamadas, recuerdos y promesas de regreso.
Ese territorio íntimo, donde el hogar deja de ser un lugar para convertirse en una pregunta, es el punto de partida de Red (unión), la exposición que Toto Blake presenta con curaduría de Florencia Battiti en la Casa Nacional del Bicentenario. Antes que un archivo sobre la migración o una denuncia sobre el trabajo doméstico, construye una red en la que cuidar a los hijos de otros implica estar lejos de los propios.
Vista de la videoinstalación Voces, Cruces y Utopías (2019-2023) de Paula Toto Blake.
“Como docente en barrios vulnerables de Buenos Aires, trabajé con mujeres y niños. Esa experiencia me marcó profundamente y me llevó a dedicar mi obra a honrar la vida de las mujeres migrantes que sostienen tareas de cuidado y trabajo doméstico. No busco relatos heroicos ni miserabilistas, simplemente dar voz a quienes nos cuidan”, resume en diálogo con Ñ.
Antes de que las voces irrumpan, están los rostros. “Hay en estos retratos una belleza extrañada, fruto de la tensión entre la presencia que exige el rol que desempeñan y la ausencia que provoca la añoranza”, escribe Battiti en su texto. Los rostros se entremezclan con imágenes de casas destruidas, casi en ruinas. Sobre el vidrio, sus palabras aparecen manuscritas.
Tramas Maternales. Video Instalación ( 2019- 2023 ), Registro de proyección sobre palimpsesto, de Paula Toto Blake.
En una sala contigua, las voces se manifiestan. Llegan desde distintos puntos, se superponen, se interrumpen. A veces son apenas un murmullo. De pronto, una se distingue entre las otras: “Mi sueño antes de venir a la Argentina es tener una casa bien grande, una peluquería, ayudar a mi madre”.
La mujer mantiene los ojos cerrados mientras su escritura invade lentamente la imagen, hasta fundirse con la piel. Abre los ojos y mira de frente. Es dominicana y vive en Argentina. “Cuidé a una nena de un mes que me ayudó mucho, le agarré mucho cariño y la quiero demasiado”.
Fotografías "Cuéntame tus sueños" ( 2019- 2024 ). República Dominicana-Argentina. Impresión fotográfica y vidrios impresos_Paula Toto Blake.
En México, todo empieza en un damero en blanco y negro. En el marco de una residencia en la Verdi, Mujeres maternales reúne los testimonios de nueve mujeres que dejaron Oaxaca para cuidar niños en Ciudad de México. Una comienza a hablar. Su rostro abandona la monocromía y entra en color.
“Lo bueno de trabajar con niños es que me hizo más humana. Ellos me llamaban ‘mamera’. Tenía 14 años cuando me fui de mi casa, lloré muchísimo. Estuve, de alguna manera, privada de mi adolescencia. Cuando me fui todavía jugaba a las muñecas, todavía jugaba a la comidita; con ellos me hice más responsable”.
"Tramas Maternales". ( 2019 - 2025 ) . México. Fotografia directa.
La cámara se acerca. El rostro crece sobre el damero, proyectado en el reverso de afiches arrancados de la vía pública. Las capas, rupturas y huellas de la superficie parecen inscribirse también sobre él. Habla una mujer adulta. Pero en su voz vuelve aquella chica de catorce años que se fue llorando de su casa.
Otra mujer piensa en su hija: “Me gustaría verla crecer, que tenga una carrera o una profesión, o que lo que quiera lo haga bien. Que sea una mujer hecha y derecha. Que no sea de esas mujeres que se someten por miedo a quedarse solas. Que no sea una mujer a la que le peguen o la humillen y que aguante todo.”
Fotografías de la serie Voces, Cruces y Utopías (Paula Toto Blake)
Pero en Red (unión) hay algo que desarma cualquier mirada prefabricada sobre estas mujeres: sus sueños. Abrir una peluquería, ser ingeniera aeronáutica, estudiar criminalística, pagar el colegio de una hija, comprar un terreno y construir una casa. No hablan sólo de lo que dejaron atrás. Hablan de lo que todavía no existe: una casa, una carrera, una vida que imaginan y, a fuerza de trabajo, intentan construir.
Cruces, voces y utopías lleva la red hasta Francia, durante la residencia de Toto Blake en Dora Maar House. Los testimonios de mujeres latinas, europeas y africanas que migran a París y Marsella, se suceden: México, Ucrania, Portugal, Cabo Verde. “Cuando viajamos a otro país, ya no somos de aquí ni de allí. Somos ciudadanos del mundo”.
"Tramas Maternales". (2019 - 2025) . México.
El traqueteo de un tren rumbo a Marsella se mezcla con el rumor de las aguas del Mediterráneo. Y en el corazón de la instalación, el testimonio de una joven ucraniana que llegó a Francia con 19 años, dejando un país en guerra. Trae consigo un collar con la Virgen, regalo de su madre. “Me ayudó mucho”. Fátima, de Portugal, soñaba con ayudar a sus padres. Viajó con la Virgen de Fátima y un pequeño peluche del Pájaro Loco.
Los rostros se mezclan con manos que escriben, estampitas, objetos de devoción. A su alrededor, los trenes pasan; los edificios se deslizan y desaparecen. Ellas permanecen. En el agua en bateas negras, sus imágenes se duplican. Por un instante, parecen hundirse en la oscuridad.
"Cuéntame tus sueños" ( 2019- 2025). República Dominicana -Argentina. Fotografías intervenidas, con resto de carteles tomados de la vía pública.
En esa red aparece también la dimensión espiritual que sostiene el trabajo de Toto Blake. “Practico el budismo como filosofía de vida y como camino para desplegar mi propio potencial”, dice. Habla de la “revolución humana”: una transformación que empieza por uno mismo y se juega en el trabajo, en los vínculos, en la manera de mirar al otro.
En Red (unión) esa idea está en la ética de la mirada: escuchar antes que explicar, acercarse sin convertir el dolor ajeno en espectáculo, hacer lugar a una voz sin hablar por ella. Tal vez allí esté la fuerza secreta de la muestra. No pide compasión. Pide algo más incómodo: que miremos de nuevo. Porque detrás de cada fotografía hubo una decisión.
Fotografía "Cruces , Voces y Utopías". Francia. 2023-2025.
Queda la mujer de catorce años que todavía jugaba a las muñecas. Queda la madre que sueña para su hija una vida distinta. Queda aquella niña de un mes, convertida en recuerdo. Quedan las manos que escriben, los objetos que viajaron, los rostros que el agua devuelve multiplicados.
Ellas cruzaron fronteras para sostener vidas ajenas. Quizás cuidar sea también esto: aprender a vivir con una parte de la propia vida en otra parte del mundo. Cuando las pantallas se apagan y el museo vuelve al silencio, queda una pregunta que ninguna fotografía puede responder: ¿quién estará allí para sostener las de ellas?
- Red (unión) - Paula Toto Blake
- Lugar: CNB, Riobamba 985
- Horario: jue. a dom. de 12 a 20.
- Fecha: hasta el 12 de octubre
- Entrada: gratuita
El rostro de la distancia. El trabajo doméstico detrás del trabajo de Toto Blake.
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