Colgar tornillos o tuercas de un hilo en el balcón se convirtió en un curioso truco casero que cada vez más personas ponen en práctica.

Aunque puede parecer un detalle extraño, detrás de esta particular técnica hay una explicación y un propósito.

Por qué se cuelgan tornillos en el balcón

Con este método casero podés alejar las palomas y aves que se posan en barandas, macetas o ventanas del balcón.

El truco consiste en atar piezas metálicas a hilos y dejarlas suspendidas en sectores donde suelen posarse las aves. Cuando hay viento, los elementos comienzan a moverse y generan distintos estímulos.

El truco casero que busca evitar que las palomas se posen en balcones, terrazas y ventanas.

Uno de ellos es el movimiento constante e impredecible de los hilos. Además, los tornillos pueden chocar entre sí o contra la baranda y producir un pequeño ruido metálico.

A esto se suman los reflejos de la luz solar sobre el metal, que generan destellos cambiantes. Estos estímulos visuales y sonoros pueden contribuir a que las aves eviten acercarse al lugar.

Cómo colocar los tornillos

Para probar este método se necesitan pocos materiales: hilo, tornillos o tuercas y una tijera.

El procedimiento es sencillo:

  1. Cortá varios trozos de hilo.
  2. Atá un tornillo o una tuerca en uno de los extremos.
  3. Sujetá el otro extremo a una baranda, techo, maceta o estructura firme.
  4. Distribuí los hilos en los lugares donde suelen posarse las aves.
  5. Procurá que queden en una zona donde haya algo de viento para favorecer el movimiento.

Es importante que las piezas queden bien sujetas para evitar que se desprendan y puedan caer sobre personas, animales o plantas.

El método aprovecha el movimiento, los reflejos y el sonido para intentar mantener alejadas a las aves.

Realmente funciona para ahuyentar aves

El método puede funcionar como disuasivo temporal, pero no garantiza que las aves abandonen definitivamente el balcón. Los elementos pueden generar rechazo al principio, pero las palomas pueden acostumbrarse con el tiempo a estímulos que permanecen siempre en el mismo lugar.

Por eso, si el problema persiste, se recomienda combinar este tipo de recursos con otras medidas, como mantener el balcón limpio y retirar restos de comida, agua o materiales que puedan utilizar para construir nidos.

El objetivo del truco es disuadir a las aves, no lastimarlas. Si se utiliza en un edificio, también conviene asegurarse de que la instalación no invada espacios comunes ni represente un riesgo para vecinos o personas que circulen debajo.