Cada 30 de septiembre, la Iglesia Católica recuerda a San Jerónimo, sacerdote y doctor de la Iglesia que dedicó gran parte de su vida al estudio y la traducción de la Biblia. Su trabajo dejó una huella decisiva en la historia del cristianismo.

Su nombre quedó especialmente ligado a las Sagradas Escrituras. San Jerónimo aprendió griego y hebreo y trabajó en una nueva traducción de los textos bíblicos al latín, que dio origen a la Vulgata. Vatican News

Por ese vínculo con la Biblia, su figura representa la dedicación al estudio y la comprensión de la Palabra de Dios. Una de sus frases más conocidas resume esa idea: “La ignorancia de las Escrituras es ignorancia de Cristo”.

Quién fue San Jerónimo y qué representa

San Jerónimo nació alrededor del año 347 en Stridón, en la región de Dalmacia. Provenía de una familia cristiana y viajó a Roma, donde recibió una sólida formación y profundizó sus estudios. Más tarde se trasladó a Oriente, vivió como ermitaño y aprendió hebreo, además de perfeccionar sus conocimientos de griego.

En el año 379 fue ordenado sacerdote y, tiempo después, regresó a Roma. Allí se convirtió en secretario y consejero del papa Dámaso, quien le encargó una nueva traducción de los textos bíblicos al latín. Vatican News

Jerónimo continuó esa tarea durante años y terminó instalado en Belén, donde se dedicó al estudio, la enseñanza y la escritura. Su obra más reconocida fue la Vulgata, la traducción latina de la Biblia que alcanzó una enorme influencia dentro de la Iglesia occidental.

Su legado hizo que quedara asociado con el estudio de la Biblia y la difusión de las Sagradas Escrituras. La Iglesia lo reconoce como uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia occidental y fue proclamado Doctor de la Iglesia en 1567.

La oración a San Jerónimo

En su día, los fieles pueden recordar a San Jerónimo y pedir su intercesión, especialmente para acercarse a las Escrituras y comprender sus enseñanzas.

Una oración dedicada al santo puede expresarse así:

San Jerónimo,

que dedicaste tu vida al estudio de la Palabra de Dios,

ayudanos a conocer y comprender las Sagradas Escrituras.

Danos sabiduría para reconocer sus enseñanzas,

fortaleza para llevarlas a nuestra vida

y perseverancia para crecer en la fe.

Intercede por nosotros ante Dios

y acompañanos en nuestro camino.

Amén.

Por qué el Día de San Jerónimo se celebra el 30 de septiembre

La Iglesia recuerda a San Jerónimo cada 30 de septiembre, fecha de su muerte. Pasó sus últimos años en Belén, cerca de la Gruta de la Natividad, dedicado al estudio de la Biblia y a sus escritos. Murió allí el 30 de septiembre, probablemente del año 420. Vatican News

Su relación con las Escrituras mantiene especial vigencia dentro de la Iglesia. En 2019, el papa Francisco eligió precisamente el 30 de septiembre, memoria litúrgica de San Jerónimo, para publicar la carta apostólica con la que instituyó el Domingo de la Palabra de Dios.