La economía yerbatera dio señales de recuperación durante el mes de agosto y por primera vez en lo que va del año creció la venta al mercado interno. En los primeros ocho meses del año, los argentinos demandaron 2.189.175 kilos más, mientras que los embarques hacia el exterior mantuvieron la firmeza de todo el año y se incrementaron en 3,3 millones de kilos. La producción de materia prima, en tanto, volvió a retroceder y todo indica que será una de las peores del último lustro.
Agosto marcó la diferencia para los molinos. El mes pasado salieron de las plantas de empaquetado 24.502.524 kilos, casi un diez por ciento más que en igual período del año pasado. Eso permitió llevar el acumulado de los primeros ocho meses hasta los 186.091.018 kilos, frente a los 183.901.843 kilos del año pasado. El incremento en este período apenas supera el uno por ciento.
Las exportaciones, en tanto, cerraron otro mes con números positivos. En lo que va del año, salieron por los puertos argentinos 38.015.173 kilos, lo cual marca un incremento de 3.313.867 kilos respecto de los primeros ocho primeros meses de 2025. Según los datos estadísticos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en agosto el mundo le compró 5.931.135 kilos de yerba, frente a los 5.288.010 de hace un año.
Si se suman ambos mercados, este año ya se comercializaron 224.106.191 kilos de yerba mate, superando así los 218.603.143 kilos de 2025. El incremento es de 5.503.867 kilos, lo cual marca un crecimiento total de 2,51 por ciento.
En cuanto a los formatos, los argentinos prefieren los paquetes de medio kilo. Según los datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate, la presentación de 500 gramos representa el 54,07% de las salidas desde los molinos con destino a las góndolas. El 40,28% corresponde a paquetes de kilo; mientras que los de 2.000 gramos se quedan con apenas el 1,77% del total. El cuarto lugar, con un insignificante 0,59%, corresponde al mini paquete de 250 gramos. El porcentaje se completa con otros formatos y yerba sin estampilla, generalmente destinada a promoción.
Hace una década, los paquetes de medio kilo tenían el 58% del mercado mientras que los de kilo apenas alcanzaban el 34% de las preferencias de los materos argentinos. No sólo hubo un retroceso del paquete de 500 gramos, sino también de la presentación de dos kilos, que por ese entonces llegaba al 2%.
El ranking de las yerbateras está liderado por la Cooperativa Agrícola Colonia Liebig (Playadito), seguida muy de cerca por Las Marías (Taragüí), Establecimiento Santa Ana (CBSe), La Cachuera (Amanda) y Hreñuk (Rosamonte). De los 186 millones de kilos vendidos en el período enero-agosto de este año, esas cinco yerbateras aportaron más de 117 millones de kilos.
La mayor demanda de yerba mate, tanto en el mercado interno como el externo, no tuvo impacto en el precio que reciben los productores primarios. Los bajos precios marcaron un nuevo retroceso en la cosecha y en agosto pasado se procesaron en los secaderos 138.806.424 kilos de hoja verde, frente a los 146.593.222 kilos de agosto de 2025.
En los primeros ocho meses, el total de materia prima ingresada en las plantas de secado asciende a 708.449.317 kilos, muy lejos de los 768.913.709 del período enero-agosto de 2025. En ocho meses la caída de la producción es de 60.464.392, lo cual equivale a 8,4% menos.
Si se toma un valor promedio de 300 pesos por kilo de hoja verde puesta en secadero, esa disminución de la cosecha hizo que dejaran de volcarse a la economía de la región poco más de 18 mil millones de pesos.
El sector primario es el único que continúa con números en rojos, no sólo por el volumen de yerba mate cosechada, sino por los bajos precios que abonan los establecimientos que industrializan la yerba mate. Las organizaciones de productores estimaron que deberían recibir alrededor de 700 pesos por kilo de hoja verde para que la actividad sea rentable.
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