Margaret Myers es, desde su rol como profesora y Directora Ejecutiva del Institute for America, China, and the Future of Global Affairs de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, una de las mayores expertas en China. Esta tarde expondrá sobre la preocupación que ronda en casi todos los industriales: ¿Qué hacer con China?
-¿Cómo es la relación actual de China con América Latina?, le preguntó Clarín.
-Esta relación ha ido atravesando distintas etapas, una basada en la exportación de materias primas desde los países de la región hacia China. Luego China penetró los mercados con sus productos masivos como los zapatos y juguetes a paneles solares o las baterías de litio y últimamente lo hace a gran velocidad con productos de alta tecnología. Así, su primer objetivo fue buscar materias primas, por ejemplo el litio y los productos agrícolas con una historia de tres décadas. Luego devino su interés por posicionarse en los mercados, desde que entró en la Organización Mundial de Comercio en el 2000. Hoy la historia es distinta con productos de alto valor que revelan su gran capacidad industrial.
-¿Cómo impacta en las economías?
-Las exportaciones de China a América latina crecen más rápido que el comercio hacia China. Esto no es menor porque impacta y daña los cordones industriales. Los gobiernos de la región están preocupados y tomando algunas medidas.
-¿Se puede competir con China?
-Cada país debe darse una estrategia. No se puede quedar paralizado, no hacer nada es lo peor. En acero hemos visto el avance de china con grandes consecuencias sobre las industrias y toda su cadena de valor de diferentes países.
-China ha cambiado su política que se expresa en el último plan quinquenal...
-Efectivamente, en China hay un nuevo plan quinquenal que consagra un giro deliberado hacia la autosuficiencia tecnológica y prioriza los avances en tecnología claves como la computación cuántica, biomedicina y aviación por citar ejemplos. Son un grupo de categorías e industrias que serán apoyadas desde el Estado de una manera que no hemos visto hasta ahora. Esto va a tener un fuerte impacto. Vamos a ver más competencia en distintos sectores industriales de América latina.
-¿Qué pueden hacer los países frente a China?
-Una reacción es la parálisis. Y es la peor. El problema es que China representa un mercado muy importante para los productos de numerosos países. Es una preocupación global. Hay que tener un plan. Por ejemplo actuar desde el Mercosur. Japón ha implementado una nueva ley que se llama de seguridad económica para proteger algunos sectores y mantener su relación con China. Corea del Sur también, en función de aranceles en los sectores que busca proteger. México y Brasil que encaran negociaciones.
-¿Qué aconseja?
Una medida es implementar indicadores de alerta temprano para analizar en el mismo momento qué sucede con sus importaciones y actuar. También, un monitoreo constante. Los países asiáticos tienen una gran experiencia en el comercio con China y América Latina podría aprender. Lo peor, insisto, es no hacer nada.
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