Julián Álvarez vive junto a Emilia Ferrero y su hijo Amadeo en Madrid. En los ambientes mostrados de la vivienda predominan la arquitectura moderna, los espacios amplios y una distribución en la que se destaca la entrada de luz natural.

La casa presenta una estética minimalista, con colores neutros, líneas simples y sectores integrados. Los grandes ventanales conectan visualmente el interior con el jardín y refuerzan la sensación de amplitud.

En el ingreso se observa un recibidor de doble altura. Un bonsái ocupa un lugar destacado antes del acceso al área social, donde la cocina y el living comparten un espacio abierto, sin divisiones rígidas.

Una cocina equipada y ambientes integrados

La cocina ocupa un lugar central dentro del área social. Cuenta con muebles que se extienden desde el piso hasta el techo, una disposición que amplía la capacidad de guardado y mantiene despejadas las superficies visibles.

En el centro hay una isla que funciona como superficie de trabajo, barra para desayunos y espacio de reunión.

Julián Álvarez en uno de los ambientes de la vivienda.

El living conserva la misma paleta de tonos claros. Un sillón de grandes dimensiones se combina con paredes lisas y una decoración de pocos elementos.

Entre los objetos más llamativos aparece un cuadro abstracto de gran formato, con relieves verticales, que aporta textura y contrasta con la uniformidad de los muros.

Un sector de juegos integrado al living

La vivienda dispone además de un área destinada al entretenimiento, conectada con el ambiente social principal y sin puertas que la separen del resto.

En el centro se encuentra una mesa de pool. El sector se completa con un tablero electrónico de dardos y una barra con banquetas, donde también hay una máquina para preparar pochoclos.

Julián Álvarez durante una aparición pública junto a Emilia Ferrero.

Su disposición integra el espacio de juegos con el living y la cocina, por lo que funciona como una extensión de las áreas compartidas de la casa.

Un amplio jardín protegido por la vegetación

El jardín se conecta con el interior mediante grandes puertas corredizas de vidrio. Estos cerramientos generan una continuidad visual entre el living y el espacio exterior.

El césped ocupa buena parte del terreno y está rodeado por árboles que aportan sombra. Los muros perimetrales están cubiertos por plantas y enredaderas, elementos que suman vegetación y brindan mayor resguardo.

La vivienda combina ambientes familiares, espacios de descanso y sectores destinados al entretenimiento, dentro de una propuesta dominada por la amplitud, la integración y los tonos neutros.