Una científica que realizaba un estudio de campo para ayudar a una especie de rana amenazada hizo un descubrimiento inesperado en California: encontró en el lecho de un arroyo un diente fosilizado que perteneció a un mastodonte del Pacífico, un enorme herbívoro que habitó la región durante la Edad de Hielo.

El hallazgo ocurrió en el condado de San Mateo, en el norte de California, cuando Brigid Lynch, una geomorfóloga de la empresa Balance Hydrologics, participaba de un proyecto para mejorar el hábitat de la rana de patas rojas de California, una especie amenazada.

En medio del relevamiento, Lynch vio algo que inicialmente le pareció una roca con una forma extraña. Sin embargo, los análisis posteriores confirmaron que se trataba de un molar adulto de mastodonte del Pacífico, excepcionalmente bien conservado.

El inesperado hallazgo en medio de un estudio sobre ranas

Lynch trabajaba en una reserva administrada por el Midpeninsula Regional Open Space District (Midpen), una organización dedicada a conservar espacios naturales en la zona de la bahía de San Francisco.

El objetivo del relevamiento era contribuir a la mejora del hábitat de la rana de patas rojas de California. Mientras recorría uno de los arroyos del lugar, la científica detectó el objeto que terminó convirtiéndose en un hallazgo paleontológico de gran importancia.

El objetivo era contribuir a la mejora del hábitat de la rana de patas rojas. Foto: People

“Como geóloga, he salido al campo y he visto cosas, pero definitivamente nada tan emocionante como esto”, expresó Lynch después del descubrimiento.

El paleontólogo Wayne Thompson, de Pacific Paleontology, fue todavía más contundente al describir el estado de conservación de la pieza. Según explicó, se trata del molar de mastodonte más completo encontrado hasta ahora en esa zona y uno de los ejemplares más espectaculares que vio.

Cómo era el mastodonte que vivió en California

El animal pertenecía a la especie Mammut pacificus, conocida como mastodonte del Pacífico. Se trata de una especie reconocida científicamente más recientemente que el mastodonte americano y que presentaba algunas diferencias físicas, como dientes más estrechos, huesos de las patas más gruesos y características distintas en sus colmillos.

Estos enormes herbívoros habitaron distintas zonas del oeste de Estados Unidos durante el Pleistoceno, período que comenzó hace unos 2,5 millones de años y terminó con la extinción de los mastodontes hace aproximadamente 11.700 años.

La científica detectó lo que terminó convirtiéndose en un hallazgo paleontológico de gran importancia.

A diferencia de los mamuts, que se alimentaban principalmente de pastos, los mastodontes eran animales ramoneadores. Utilizaban su trompa para arrancar hojas, brotes tiernos y frutos de árboles y otras plantas.

El hallazgo también permite imaginar cómo era el paisaje de California durante aquella época. En esos ecosistemas convivían mastodontes con otras especies hoy desaparecidas, como gatos dientes de sable, lobos gigantes, camélidos occidentales y perezosos terrestres.

Qué harán ahora con el diente fosilizado

Tras confirmar la importancia del descubrimiento, Midpen decidió donar el fósil a la Doerr School of Sustainability de la Universidad de Stanford para que pueda ser estudiado y conservado.

Los investigadores tienen previsto realizar una datación por carbono para determinar con mayor precisión la antigüedad del molar. Además, el equipo de Stanford realizará un escaneo tridimensional y una copia impresa en 3D para que Midpen pueda utilizarla con fines educativos y de divulgación.

Para los científicos, el descubrimiento tiene un valor que va más allá de la pieza en sí. Matt Sharp Chaney, biólogo de Midpen, destacó que encontrar restos de estos animales en el mismo paisaje donde hoy se trabaja para proteger especies amenazadas permite recordar cuánto cambió la biodiversidad.