La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque los cambios en la alimentación forman parte de las recomendaciones habituales para controlarla, los investigadores siguen estudiando qué alimentos pueden aportar beneficios adicionales.

En los últimos años, varias investigaciones se han centrado en los vegetales ricos en nitratos naturales, como la remolacha, debido a su capacidad para favorecer la producción de óxido nítrico, una molécula que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y mejorar la circulación.

Ahora, un nuevo estudio aporta otra pieza a ese rompecabezas al mostrar que los efectos de este alimento podrían depender, en parte, de la microbiota oral.

Qué encontró el estudio sobre el jugo de remolacha

La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Exeter (Reino Unido) y publicada en la revista Free Radical Biology and Medicine, evaluó a 75 adultos divididos en dos grupos de edad: 39 personas de entre 18 y 30 años y 36 de entre 67 y 79 años. Durante dos semanas, los participantes consumieron dos veces por día jugo de remolacha rico en nitratos o una versión placebo sin este compuesto.

Los participantes consumieron dos veces por día jugo de remolacha rico en nitratos o una versión placebo.

Los resultados mostraron que, en los adultos mayores, el consumo del jugo rico en nitratos produjo una disminución clínicamente significativa de la presión arterial sistólica. En cambio, ese efecto no se observó en los participantes más jóvenes, que ya presentaban valores normales de presión arterial.

Los investigadores también analizaron la microbiota oral y observaron cambios en la composición de las bacterias presentes en la boca. En particular, aumentaron microorganismos beneficiosos como Neisseria, capaces de transformar los nitratos de los alimentos en nitritos, un paso fundamental para la producción de óxido nítrico. Al mismo tiempo, disminuyeron bacterias del género Prevotella, asociadas con procesos inflamatorios.

Según los autores, este mecanismo podría ayudar a explicar por qué el jugo de remolacha resulta especialmente beneficioso en personas mayores, ya que la capacidad del organismo para producir óxido nítrico disminuye de forma natural con el envejecimiento.

Controlarse la presión arterial es clave. Foto Shutterstock.

Los especialistas aclaran, sin embargo, que estos resultados no significan que el jugo de remolacha sustituya a los medicamentos para la hipertensión ni a las recomendaciones médicas habituales.

Más bien, sugieren que incorporar alimentos ricos en nitratos -como la remolacha, la espinaca, la rúcula o el apio- puede formar parte de un patrón de alimentación saludable orientado a cuidar la salud cardiovascular.