La NASA prevé que la nave Starliner de Boeing vuelva a transportar astronautas en 2028, cuatro años después de su primer vuelo de prueba tripulado, que terminó con el regreso de sus dos astronautas a bordo de una cápsula de SpaceX debido a problemas detectados en la nave, informó este lunes la agencia espacial.

Antes, la Starliner hará un vuelo sin tripulación a la Estación Espacial Internacional (EEI), previsto entre diciembre y enero, para comprobar las reparaciones y reunir los datos que faltan para certificarla, detalló la agencia espacial estadounidense en un comunicado.

La nave llevó en junio de 2024 a la EEI a los astronautas de la NASA Butch Wilmore y Suni Williams en su primera misión tripulada.

Las fallas en sus propulsores y varias fugas de helio llevaron a la agencia a devolverla vacía, y los dos astronautas volvieron a la Tierra en marzo de 2025 en una cápsula Dragon de SpaceX, tras 286 días en el espacio.

"Hemos asumido la responsabilidad de la parte que le toca a la NASA en los problemas del programa, incluida nuestra gestión de la investigación tras el accidente", afirmó en rueda de prensa el administrador de la agencia, Jared Isaacman.

La NASA quiere contar con dos naves para relevar a las tripulaciones, sobre todo porque SpaceX prevé retirar su cápsula Dragon para centrarse en su megacohete Starship, explicó Isaacman.

El administrador anunció además que el astronauta de la NASA Woody Hoburg comandará la Starliner-2.

La investigación de la NASA, que en febrero clasificó el vuelo de 2024 como un accidente en categoría más grave, concluyó que los propulsores se sobrecalentaban y que una pieza de sus válvulas se deformaba.

Boeing ya protegió los propulsores del calor, pero tendrá que rediseñar la pieza antes de volver a llevar tripulación.

"Por desgracia, todos los vuelos hasta la fecha han tenido anomalías graves e inesperadas en sistemas críticos", reconoció Hoburg, que se entrena ya en la Starliner.

La agencia trabajará además con Boeing y el consorcio United Launch Alliance para certificar para vuelos tripulados el cohete Vulcan, porque quedan seis Atlas V, el lanzador actual de la Starliner, y ya no se fabrican.

Las mejoras de la nave y la certificación del Vulcan costarán a la NASA 359 millones de dólares adicionales, según la responsable del programa de órbita baja de la agencia, Dana Weigel.