Durante la última ceremonia de graduación de la Universidad de Winthrop, una de las alumnas que más llamó la atención fue Jocelyn Sturgeon Davis, de 86 años, quien obtuvo su título en Literatura Inglesa y se convirtió en una de las graduadas de mayor edad de la institución.

Davis asegura que le gusta mantenerse activa y que esta probablemente no sea su despedida de las aulas, ya que planea seguir asistiendo a cursos que no pudo tomar durante la carrera.

Para ella, el objetivo nunca fue obtener un diploma, sino seguir aprendiendo. Este año, sus profesores concluyeron que ya había completado los requisitos para graduarse, aunque su reacción sorprendió a todos.

"Dudaba y parecía casi cabizbaja. Finalmente dijo: 'No estoy segura de querer graduarme'. Es la primera vez que escucho eso de una alumna", recordó Hiner, su profesora de inglés.

Davis comenzó a estudiar en 2006, después de transferirse desde York Technical College, donde había obtenido un título técnico en Administración de Empresas. Con el paso de los años fue avanzando de manera gradual: primero asistió como oyente a clases de español, luego cursó informática y, finalmente, decidió inscribirse en la licenciatura que acaba de completar.

Más adelante comenzó a cursar materias de literatura, en las que estudió a autores como Walt Whitman, Ralph Waldo Emerson y Louisa May Alcott. También aprovechó seminarios breves dedicados a Truman Capote, Anthony Bourdain y, más recientemente, la detective ficticia Nancy Drew.

Davis estudió por más de 20 años en la Universidad de Winthrop. Foto: Universidad de Winthrop

El apoyo de profesores y compañeros

Los docentes destacan que los estudiantes más jóvenes la recibieron con entusiasmo y siempre la trataron con respeto.

"La incluyeron en las discusiones y en las presentaciones grupales, la escuchaban atentamente y la alentaban constantemente", contó Hiner, quien además fue su asesora académica durante los últimos tres años.

La profesora recordó que Davis mostraba una enorme curiosidad intelectual, quería profundizar en cada tema y, al terminar las clases, solía quedarse conversando sobre las obras literarias que analizaban.

Los docentes también resaltan su perseverancia, su ingenio y la perspectiva que aportaba en cada debate. Fue la propia Hiner quien la convenció de graduarse en mayo, recordándole que obtener el título no le impediría seguir cursando materias o incluso comenzar otra carrera.

Dentro del aula, Davis siempre se consideró una estudiante más y disfrutó especialmente de compartir experiencias con compañeros varias décadas menores que ella.

Cómo es la vida de Davis

Davis vive en Nueva York junto a su esposo, Liam, quien la apoyó durante toda la carrera y, en numerosas ocasiones, la acompañó hasta el campus o la esperaba al finalizar las clases.

Además de estudiar, dedica buena parte de su tiempo a un grupo de estudio bíblico, un grupo de oración para mujeres y realiza tareas de voluntariado en el comedor social Dorothy Day, ubicado en Crawford Road, Carolina del Sur.

A lo largo de su vida también trabajó en McDonald's, fue empleada de un parque temático, colaboró como voluntaria en mesas electorales y trabajó para la agencia de empleo Kelly.

Davis recuerda su paso por la universidad como una experiencia profundamente enriquecedora y destaca que sus profesores le enseñaron a analizar las lecturas desde nuevas perspectivas.

El momento más emotivo llegó durante la ceremonia de graduación: cuando caminó hacia el escenario para recibir su diploma, todos los estudiantes que compartieron clases con ella se pusieron de pie y la despidieron con una larga ovación.