Los problemas ambientales generan consecuencias que afectan la vida cotidiana de las personas. Prácticas como la separación de residuos y el ahorro de energía contribuyen a reducir el impacto ambiental y a mitigar fenómenos como el calentamiento global. Sin embargo, existen otros desafíos menos visibles, como la generación y acumulación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

Frente a esta problemática, apareció la asociación civil Red Reciclar, en San Justo, que combina el tratamiento tecnológico, la trazabilidad de materiales y una dimensión social apoyada en donaciones. “Una computadora, un monitor o cualquier otro equipo electrónico no debería considerarse automáticamente basura cuando deja de utilizarse” explica Carlos Wolpo, presidente de la ONG. “En muchos casos puede repararse, reutilizarse o desmontarse para recuperar metales, plásticos, componentes y otros materiales”.

A partir de esto, surgió la idea de fundar Red Reciclar. Sobre esto, Wolpo comenta: “Trabajamos para que estos materiales no terminen mezclados con los residuos comunes y para recuperar todo aquello que pueda ser reutilizado, refuncionalizado o reciclado”. El presidente de la asociación civil explica, vinculado a esto, que al creciente uso de las tecnologías se suma el hecho de que los ciclos de renovación de los equipos son cada vez más rápidos, pero aun así todavía no existen circuitos adecuados para tratar estos residuos.

Red Reciclar reacondiciona equipos para darles una segunda oportunidad.

Red Reciclar trabaja en todas las etapas del proceso del tratamiento de los equipos. En primer lugar, la organización sin fines de lucro se encarga de recibir y recolectar los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, provenientes de “generadores” de este tipo de descartes, como empresas, bancos, instituciones y comercios. Una vez recibidos los materiales, se realiza un registro de ingreso y más tarde una clasificación. Así, se determina “qué equipos pueden ser reutilizados o refuncionalizados y cuáles deben ser desmontados para recuperar sus distintos componentes y materiales”, según explica Wolpo.

A partir de eso, se trabaja con criterios de trazabilidad para identificar el origen y el destino de los materiales que ingresan. “Nuestro objetivo es recuperar y reciclar el mayor porcentaje posible y reducir al mínimo aquello que finalmente necesita una disposición final”, asegura el presidente de Red Reciclar. Para lograrlo, se orienta una gran parte del trabajo a encontrar destinos para los materiales que sigan siendo útiles. De esta manera, la ONG asegura vincular el trabajo ambiental con acciones sociales a través de donaciones de elementos recuperados a escuelas, clubes y asociaciones, entre otros.

Red Reciclar participa en todas las etapas del proceso de recuperación.

Además, aunque la especialización de Red Reciclar sean los residuos eléctricos y electrónicos, también recibe mobiliario que les llega como consecuencia del descarte de residuos: “Cuando trabajamos con bancos, empresas o grandes instituciones que realizan una renovación de sus oficinas, junto con computadoras, monitores y otros equipos electrónicos pueden quedar fuera de uso escritorios, cajoneras, sillas, mesas, bibliotecas o estanterías”, agrega Wolpo. En estos casos, en lugar de desecharlos, buscan darles una segunda oportunidad a través de la reutilización o la donación a instituciones y organizaciones: “La idea que atraviesa todo nuestro trabajo es la misma: antes de convertir algo en residuo, analizar si todavía puede ser recuperado”.

“Una asociación civil como Red Reciclar puede actuar como un nexo entre quienes generan estos residuos y los circuitos de recuperación, reutilización y reciclaje. Al mismo tiempo, permite vincular el trabajo ambiental con acciones sociales”, asegura Carlos Wolpo. De esta manera, Red Reciclar procura no solo atender la cuestión vinculada al medio ambiente, sino que, a través del trabajo de recuperación y donación, también atender aspectos sociales.