Una parte histórica del territorio que México concedió en California antes de la formación del estado quedó protegida de manera permanente. Spanish Ranch, una propiedad ganadera de 5.650 acres en el valle de Cuyama, conservará su uso agrícola y no podrá ser subdividida ni destinada a futuros desarrollos industriales o comerciales.
La protección se concretó mediante una servidumbre de conservación agrícola permanente acordada entre la familia Doiron, propietaria del terreno, y Fondo para los pastizales de California, conocido como el Rangeland Trust. El proyecto requirió una campaña de recaudación de un millón de dólares y permitirá preservar tanto la actividad ganadera como los espacios naturales de la propiedad.
Según el California Rangeland Trust, Spanish Ranch constituye la mayor parcela conectada que todavía permanece en uso agrícola dentro de la concesión original conocida como Rancho Cuyama. El territorio original tenía una superficie de 22.193 acres.
Una propiedad con más de 180 años de historia
El Rancho Cuyama fue otorgado en 1843 por el gobernador mexicano Manuel Micheltorena a José María Rojo. Tras la guerra entre México y Estados Unidos y la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, el gobierno estadounidense reconoció formalmente la concesión.
Durante los 183 años posteriores, gran parte de las antiguas propiedades vinculadas con las concesiones mexicanas se dividió en terrenos residenciales, agrícolas o industriales. Spanish Ranch, en cambio, permaneció como una extensa unidad dedicada a la ganadería.
La propiedad integra las tierras del antiguo Rancho Cuyama, otorgado en 1843. Foto: noozhawk.com.
La familia Doiron adquirió el terreno hace décadas y mantuvo allí una explotación ganadera tradicional. Ante el avance de la presión urbanística en el valle de Cuyama, sus propietarios comenzaron a trabajar con organizaciones dedicadas a la conservación para garantizar la integridad de los terrenos y su uso.
Pam Doiron destacó el valor histórico del lugar y su relación con la actividad agrícola. La propietaria señaló que el rancho representa la convivencia entre agricultura, historia y conservación.
Una campaña con más de 140 donantes
La protección del terreno fue posible gracias a una combinación de recursos públicos y privados. El financiamiento federal llegó a través del Servicio de Conservación de Recursos Naturales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y su Programa de Servidumbres de Conservación Agrícola.
Spanish Ranch constituye la mayor parcela conectada que todavía permanece en uso agrícola dentro de la concesión original conocida como Rancho Cuyama. Foto: Spanish Ranch.
California Rangeland Trust reunió el resto del dinero mediante una campaña de un millón de dólares. Más de 140 donantes particulares y siete fundaciones aportaron fondos. Según los registros de la organización, esas contribuciones representaron casi el 54% del financiamiento total del proyecto.
Una subvención de la Fundación John S. Kiewit Memorial permitió completar la suma necesaria para cerrar el acuerdo.
Un refugio para especies nativas en peligro
Además de conservar su actividad ganadera, la servidumbre protege corredores de fauna, bosques de robles y hábitats vinculados con las cabeceras de los ríos.
La familia Doiron adquirió el terreno hace décadas. Foto: Spanich Ranch.
Spanish Ranch también funciona como una zona de conexión entre el Bosque Nacional Los Padres y la cuenca del río Cuyama. En sus terrenos encuentran hábitat especies como el cóndor de California, el más grande de Norteamérica, el alce de tule y el antílope americano.
La familia Doiron mantiene la propiedad y el control privado del rancho, pero el acuerdo elimina de manera permanente los derechos para futuros desarrollos comerciales.
De esta forma, una parte de la antigua concesión mexicana conserva su actividad agrícola y sus espacios naturales más de 180 años después de su creación.
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