Alexis Eberhardt acaba de sumar otra página importante a su carrera deportiva. El tirador nacido en San Carlos Norte, Santa Fe, volvió a subir a lo más alto del podio en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Pero apenas terminó la competencia, retomó su rutina que también forma parte de su vida: trabajar en el campo familiar.

Eberhardt se consagró bicampeón suramericano el domingo en los 50 metros rifle tres posiciones, con 350,9 puntos, y encabezó el 1-2 argentino junto a Marcelo Zoccali, quien obtuvo la medalla de plata con 349,4. El oro se sumó al bronce que había conseguido en los 10 metros rifle de aire masculino el viernes.

Eberhardt se consagró bicampeón suramericano en los 50 metros rifle tres posiciones.

El punto de partida de su propia historia fue 2012, cuando volvió a abrir sus puertas el Tiro San Carlos y, ese mismo año, el tiro deportivo fue incorporado a los Juegos Evita. Allí participó por primera vez y consiguió la victoria.

Así, llegó a los Juegos Suramericanos que se realizaron en Cochabamba en 2018 y obtuvo tres medallas de oro. En Asunción 2022 consiguió una de oro y una de plata. Y ahora, en Santa Fe 2026, agregó un oro y un bronce, siempre dentro de las disciplinas de rifle.

Pero mientras su carrera deportiva fue creciendo, Eberhardt nunca dejó de estar ligado a las tareas rurales. “Trabajo en el campo familiar”, explicó. En el establecimiento de San Carlos Norte trabajan tres integrantes de la familia y todos participan de las distintas actividades. “Todos tienen que saber hacer todo”, resumió Alberto, su padre.

Alexis, en un lote de alfalfa.

La explotación agropecuaria combina tambo, agricultura y ganadería de carne y de leche. El tambo cuenta con 90 vacas en ordeñe, con una producción promedio de entre 30 y 32 litros por animal. Es un sistema pastoril y la leche se entrega a una pyme de la zona. Mientras que los machos se terminan para luego venderlos como gordo.

En agricultura, la familia produce trigo, soja y maíz, además de las pasturas destinadas a la hacienda, con la alfalfa como base.

También realizan ganadería de ciclo completo. Las vaquillonas se destinan a reposición y, en el caso de la cría, completan el ciclo productivo hasta el engorde de los novillos. La ganadería es extensiva y a pasto. No tienen feedlot y utilizan heno de alfalfa como reserva durante el invierno. Venden alrededor de 50 novillos por año de unos 540 kilos.

Eberhardt se consagró bicampeón suramericano en los 50 metros rifle tres posiciones.

“Rotamos mucho los lotes y siempre convivimos con la ganadería a la par de la agricultura. Aunque en la época de las vacas flacas también lo mantuvimos igual porque hay que cuidar un poco los suelos y es la única forma de mantener las cosas equilibradas”, explicó Alberto.

Así, mientras representa a la Argentina en competencias internacionales, Alexis continúa siendo un trabajador rural más dentro de la explotación familiar. Y la diferencia entre un día y otro puede ser enorme. El viernes consiguió la medalla de bronce en los 10 metros rifle de aire. El domingo ganó el oro en los 50 metros tres posiciones. Y ya a la tarde volvió al campo a seguir sus labores habituales.

Alberto no pudo acompañarlo el viernes porque las actividades rurales se lo impidieron. El domingo, en cambio, estuvo presente junto a la gente del Tiro San Carlos, un grupo que se convirtió en una parte importante de la carrera de Alexis y que acompaña habitualmente a los tiradores.

“Es un grupo que está muy unido, que nos acompañamos siempre. La verdad que un buen grupo se formó”, contó Alexis.

Ahora, el oro conseguido en Santa Fe también le abrió la puerta a un nuevo objetivo: los Juegos Panamericanos de Lima 2027.