Correr rápido y también levantar peso. Mejorar la resistencia sin resignar fuerza ni masa muscular. Esa combinación está detrás de una de las tendencias que más creció en el mundo del fitness en los últimos años: el entrenamiento híbrido.

La idea, llevada a su definición más sencilla, consiste en desarrollar al mismo tiempo fuerza y capacidad cardiovascular, dos cualidades que muchas rutinas tradicionales suelen trabajar por separado. El objetivo no es necesariamente convertirse en especialista en ninguna de las dos, sino construir un cuerpo capaz de responder bien en ambas.

Lago Güiraldes, atleta con una extensa trayectoria en CrossFit que este año comenzó a competir en Hyrox (una competencia de fitness que alterna tramos de running con estaciones de ejercicios funcionales y de fuerza), lo resume de una manera sencilla: “El entrenamiento híbrido es básicamente levantar pesado y correr rápido”.

Para Güiraldes, además, Hyrox fue uno de los grandes responsables de que esa forma de entrenar se volviera cada vez más popular. “Creo que Hyrox trajo un boom e hizo que ese concepto se expanda mucho más”, sostuvo.

El fenómeno no se limita a una nueva manera de organizar las rutinas. También encontró en Hyrox una competencia que ayudó a darle visibilidad en todo el mundo y que ya comenzó a ganar terreno en Argentina.

Qué es el entrenamiento híbrido

Lago Güiraldes, atleta de Crossfit que empezó a competir en Hyrox.

El entrenamiento híbrido no consiste simplemente en sumar algunos kilómetros después de una rutina de gimnasio. La idea es que el trabajo cardiovascular y el de fuerza convivan dentro de una misma planificación.

Güiraldes conoce bien esa transición. Practica CrossFit desde hace alrededor de 15 años y durante buena parte de ese recorrido estuvo enfocado en la competencia y el alto rendimiento. Cuando decidió prepararse específicamente para Hyrox, tuvo que modificar su entrenamiento.

“Lo que hice fue dejar de lado el levantamiento olímpico y la gimnasia y dedicarle ese tiempo a sumar estímulos aeróbicos”, explicó.

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En la práctica, eso significó incorporar bicicleta, más kilómetros de running y diferentes tipos de trabajos destinados a mejorar su resistencia. El objetivo era poder correr durante más tiempo, sostener ritmos exigentes y seguir haciéndolo incluso después de llegar fatigado por un ejercicio de fuerza.

“Seguí haciendo fuerza. Sentadillas, estocadas, pecho plano, hombros y peso muerto, y le sumé varios estímulos aeróbicos semanales enfocados puntualmente en construir mi capacidad aeróbica”, contó Güiraldes a Clarín.

Parte de ese trabajo apuntó a mejorar su VO2 máx, un indicador de la capacidad del organismo para captar y utilizar oxígeno durante el ejercicio. Dicho de una manera más simple: cuanto mejor desarrollada está esa capacidad, mejor preparado está el cuerpo para sostener esfuerzos aeróbicos intensos.

También incorporó sesiones de baja y moderada intensidad (los llamados trabajos en “zona 2”), que permiten acumular minutos de actividad sin llevar al cuerpo permanentemente al límite, y otros entrenamientos más exigentes orientados a poder mantener ritmos altos durante más tiempo.

Pero la fuerza nunca desapareció de la ecuación. Y ahí está, justamente, una de las principales diferencias entre entrenar exclusivamente para correr y hacerlo de manera híbrida.

“Un atleta híbrido puede correr una maratón, puede correr 5 kilómetros rápidos, puede hacer un sprint y puede levantar una sentadilla pesada, un peso muerto pesado o un pecho plano pesado”, describió Güiraldes.

El concepto también permite entender mejor sus similitudes y diferencias con el CrossFit. Güiraldes considera que un crossfiter es, por definición, un deportista híbrido porque combina fuerza, resistencia, gimnasia y diferentes movimientos. Pero el CrossFit competitivo exige además habilidades muy específicas, como levantamientos olímpicos o movimientos gimnásticos complejos.

“El CrossFit es un deporte muy híbrido, pero requiere ciertas skills puntuales, sobre todo en lo competitivo”, explicó. En Hyrox, en cambio, desaparece buena parte de esa complejidad técnica y el entrenamiento se concentra mucho más en correr, mover cargas y sostener el esfuerzo bajo fatiga.

La búsqueda, en definitiva, es desarrollar distintas capacidades dentro de una misma preparación: correr más y mejor, pero sin abandonar el trabajo de fuerza.

Hyrox, el fenómeno que impulsó la tendencia

Hyrox convirtió esa combinación en una prueba con reglas concretas y una estructura que se repite en sus competencias alrededor del mundo.

La carrera consta de ocho tramos de un kilómetro. Después de cada uno, el participante debe completar una estación de entrenamiento: SkiErg, empuje de trineo, arrastre de trineo, saltos con burpees, remo, caminata transportando peso, estocadas con bolsa de arena y lanzamientos de pelota contra una pared.

En total, son 8 kilómetros de running y ocho estaciones funcionales. Las cargas cambian según la categoría, pero la estructura de la competencia se mantiene.

Ese formato estandarizado permite comparar resultados entre participantes de diferentes competencias y países. Según informa la propia organización, el calendario de 2026 supera los 100 eventos a nivel global.

Para Tuma Palleiro, que participó del desembarco de Hyrox en Argentina como nexo con el partner local y trabaja en la gestión de sponsors locales, una de las claves del crecimiento está en que la disciplina tiene una barrera de entrada menor que otros formatos competitivos del fitness.

“A diferencia de CrossFit, la barrera de entrada para competir en Hyrox es mucho más baja. Son todos ejercicios que vos en tu vida cotidiana alguna vez hiciste”, explicó.

Palleiro pone ejemplos sencillos: empujar un auto que quedó detenido o cargar bolsas del supermercado. Su argumento es que se trata de movimientos relativamente familiares y que no hace falta dominar previamente habilidades técnicas muy complejas para empezar a practicarlos.

Güiraldes coincide en ese punto. “A diferencia del CrossFit, casi cualquier persona puede realizar Hyrox”, sostuvo. Para el atleta, justamente esa sencillez fue una de las claves de su expansión: combina elementos del running y del gimnasio dentro de una propuesta que no exige años de práctica para poder realizar sus movimientos básicos.

Ese factor también amplía el rango de personas que pueden acercarse a la disciplina. Según contó Palleiro, en las competencias participan desde jóvenes hasta adultos de 65 o 70 años. Además, existen modalidades individuales, en parejas y por equipos, junto con categorías que modifican el nivel de exigencia de las cargas.

El desembarco de Hyrox en Argentina

Tuma Palleiro participó del desembarco de Hyrox en Argentina en forma oficial.

Argentina tuvo su primera competencia de Hyrox el 13 de junio de 2026.

Según Palleiro, la convocatoria superó las expectativas que tenía la organización, los cupos se agotaron y la cantidad de público también fue mayor a la prevista inicialmente.

La expansión ya tiene un próximo paso confirmado. Hyrox anunció oficialmente su regreso a La Rural para el 20 y 21 de marzo de 2027. Esta vez serán dos jornadas de competencia.

El interés, además, comienza a trasladarse a los gimnasios.

“Hoy en día el entrenamiento híbrido está muy en boca de todos”, sostuvo Palleiro, que prepara la apertura de un proyecto propio vinculado con esta tendencia llamado The Hive. Según explicó, cada vez más centros están incorporando rutinas de este tipo o preparaciones orientadas a Hyrox, aunque no se dediquen exclusivamente a entrenar competidores para esa prueba.

Para Güiraldes, una de las claves del fenómeno está justamente en poder combinar objetivos que muchas personas persiguen por separado: tener una buena resistencia, poder correr rápido y durante distancias prolongadas y, al mismo tiempo, conservar fuerza y masa muscular.

“La gente busca lo mejor de ambos mundos”, resumió.

Por un lado, analizó, aparece el deseo de tener “un sistema aeróbico desarrollado”, poder correr rápido y afrontar distancias largas. Por el otro, está la búsqueda de mantener un cuerpo fuerte y capaz de mover cargas. “Ahí es donde también el Hyrox tomó un gran impulso y valor en el atleta promedio”, señaló.

Esa combinación también puede resultar atractiva para quienes encuentran monótono limitarse a correr o realizar una rutina convencional de musculación.

Güiraldes contó que en su gimnasio (Rocket Studio) entrenan desde atletas de alto rendimiento hasta personas mayores o alumnos que recién comienzan a hacer actividad física. Esa posibilidad de adaptar el entrenamiento a niveles muy diferentes también explica buena parte del atractivo, consideró.

“Tenemos un montón de gente más grande que lo hace, que quiere competir, quiere hacer la carrera, entrena, mejora y se desafía”.

Sin embargo, que una disciplina combine fuerza y cardio no significa necesariamente que desarrolle todas las capacidades físicas en la misma proporción.

Fuerza, resistencia y longevidad

Horacio Anselmi sugiere entrenar priorizando fuerza, la potencia y la coordinación.

Horacio Anselmi, histórico preparador físico argentino, introduce un contrapunto. Para él, Hyrox es predominantemente una prueba de resistencia, más allá de que incluya ejercicios con cargas y movimientos propios del entrenamiento funcional.

Según su análisis, el rendimiento depende en buena medida de correr bien y de sostener un alto nivel de resistencia durante toda la competencia, incluso en las estaciones de remo y SkiErg.

“Esta disciplina se gana en principio corriendo y con buenos desempeños aeróbicos en el remo y en la máquina de esquiar”, sostuvo.

Anselmi marca allí una diferencia con otras disciplinas que exigen movimientos mucho más explosivos. Considera que los ejercicios de Hyrox no requieren las mismas manifestaciones de potencia que pueden encontrarse, por ejemplo, en el levantamiento olímpico o en ejercicios de saltos.

Ese predominio de la resistencia también ayuda, según Anselmi, a explicar por qué el formato puede resultar atractivo para personas de mayor edad: “La resistencia se conserva mejor con la edad que la velocidad y la potencia”.

Su planteo, de todos modos, introduce una distinción importante entre prepararse específicamente para una competencia como Hyrox y pensar el entrenamiento físico de una manera más amplia.

Para Anselmi, si el objetivo pasa por preservar distintas capacidades a lo largo de los años, la fuerza, la potencia y la coordinación también deben ocupar un lugar central. Consultado sobre si considera más importante entrenar esas cualidades que limitarse solamente a correr, su respuesta es afirmativa.

El boom del entrenamiento híbrido, por lo tanto, no necesariamente plantea una elección entre correr o levantar pesas. Su atractivo está precisamente en intentar desarrollar ambas capacidades dentro de una misma preparación.

Hyrox convirtió esa combinación en una competencia con un formato común alrededor del mundo y un objetivo concreto para quienes entrenan. Pero detrás del crecimiento de la marca aparece una tendencia más amplia y sencilla de entender: cada vez más personas buscan poder correr sin dejar de ser fuertes y ganar fuerza sin abandonar el trabajo cardiovascular.

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