Los albañiles revelaron un truco casero para hacer más simples las reparaciones pequeñas dentro del hogar, se trata de incorporar unas gotas de detergente en la mezcla de hormigón.

La incorporación de detergente al hormigón mejora la plasticidad de la mezcla y la convierte en un material más fácil de trabajar, en especial para quienes no son profesionales de la construcción y optan por resolver arreglos sencillos por su cuenta en lugar de llamar a un albañil y cubrir los costos.

Por qué lo recomiendan los albañiles

Es importante tener en cuenta que está combinación no reemplaza la intervención de la mano de obra profesional, solo se recomienda para trabajos puntuales que no comprometan la seguridad estructural de la vivienda.

La combinación de detergente y hormigón se puede utilizar para reparaciones sencillas que no comprometan la seguridad estructural de la vivienda. Foto: Magnific

Desde el punto de vista químico, el detergente funciona como un tensioactivo debido a que rompe la tensión superficial del agua y genera que la mezcla penetre mejor entre la arena y el cemento.

Al mismo tiempo, genera microburbujas que modifican la trabajabilidad de la pasta sin la necesidad de agregar agua de más. Así, se logra una pasta cremosa y fácil de extender en juntas y pequeños parches.

Como se mencionó anteriormente, los profesionales recomiendan utilizar este truco únicamente en tareas específicas, ya sea sellar juntas, reparar grietas finas o trabajar sobre superficies muy absorbentes donde la mezcla pierde agua con rapidez.

En este tipo de casos, el detergente mezclado con el hormigón ayuda a lograr un fraguado más parejo y que la pasta cure mejor sobre soportes secos, siempre que se controle bien la proporción aplicada.

La dosis aplicada de detergente es un punto fundamental. En este contexto, los especialistas aconsejan no superar un par de cucharadas por cada balde de mezcla de hormigón para no debilitar su estructura.

Es importante no poner demasiado detergente para no debilitar la estructura del hormigón. Foto: Magnific

Esto podría provocar que se pierda hasta un 30% de dureza, por lo que es un método completamente descartado para vigas, cimientos o cualquier elemento que cumpla una función estructural fundamental.

Antes de aplicar la mezcla en la superficie que se desea reparar, es recomendable hacer una prueba pequeña y esperar a que el curado se complete, para verificar la textura y la resistencia final del material.

Los especialistas también aclaran que este truco casero exige prudencia y una dosis bien controlada, además, no debe reemplazar a los aditivos profesionales en trabajos de mayor complejidad.

Si la reparación involucra elementos que soportan carga o afectan la estabilidad de la construcción, lo más recomendable es recurrir a un albañil calificado para garantizar que la obra quede bien hecha y sea duradera.