Meryl Streep encarna a la realeza de Hollywood, pero lejos de las alfombras rojas y los sets de filmación la estrella con más nominaciones en la historia de los Óscar prefiere la vida sencilla. Aunque la actriz de 77 años mantiene su vida personal en privado, a lo largo de su carrera concedió algunas entrevistas en las que dejó ver cómo crio a sus cuatro hijos en Connecticut junto a su expareja, el escultor Don Gummer.

En 2003, la actriz se había definido a sí misma como una "terrible cocinera" en una entrevista concedida a Liz Smith para la revista Good Housekeeping. Aquella conversación mostró una mirada íntima de la artista y su vida convencional en su propiedad al este del país, lejos de Los Ángeles.

Su madre había muerto hacía muy poco y Meryl contaba que si algo heredó de ella fueron sus pocas habilidades para las recetas."Tengo a alguien que cocina, porque soy una cocinera terrible. Realmente no me gusta, pero me encanta comer", dijo entonces.

Meryl Streep en 2003 junto a su esposo Don Gummer y su hija más pequeña, la actriz Louisa Jacobson. Foto AFP/John MABANGLO

Sin embargo, seis años más tarde, la historia era otra. Cuando interpretó a la afamada cocinera Julia Child en el filme “Julie & Julia”, Streep dice que, aunque creía que jamás alcanzaría la destreza de su protagonista, sí había aprendido algunos trucos. "Recibí muchos buenos consejos de cocina. Necesitas una buena sartén y siempre cocinar a fuego alto", dijo, según reportó Contactmusic.com.

Para 2011, la estrella habia adquirido más confianza y ya revelaba sus mejores platos. En una nota con The Talks, contó que empezó a disfrutar de cocinar para sus hijos con el correr del tiempo. "Cuando mis hijos eran muy pequeños y yo trabajaba, tenía a alguien que cocinaba para mí. Ahora no tengo cocinero, llevo años sin tenerlo y cocino yo misma", relató la actriz.

Meryl Streep en el papel de la chef Julia Child en una escena de "Julie & Julia". Foto AP Photo/Columbia Pictures/Sony, Jonathan Wenk.

Mientras promocionaba “The Iron Lady”, cuya interpretación de Margaret Thatcher le acabaría dando su tercer Óscar al año siguiente, la actriz contó que preparaba pasta con frecuencia porque le permitía combinar sabores distintos y era un plato estrella entre sus comensales más importantes.

"Cocino porque a mis hijos les gusta un plato en particular y luego lo quieren una y otra vez. A mi hija ahora le gusta la pasta con coliflor, perejil fresco, estragón y ricotta salata", indicó a The Talks. Probablemente se estuviera refiriendo a su hija menor, la actriz Louisa Jacobson ("The Gilded Age").

Cómo preparar la pasta con coliflor y ricotta inspirada en el plato de Meryl Streep

La preparación que Streep describió a The Talks combina un método clásico de la cocina italiana —cocinar la pasta en el agua de cocción de la verdura para que absorba su sabor— con ingredientes frescos que se incorporan al final. Si se toma como imspiración aquellos pasos, esta sería la receta.

El queso ricotta y la coliflor aportan textura y sabores suaves a la preparación. Se complementan con el aceite de oliva y la pimienta negra. Foto ilustrativa Canva

Ingredientes (para 4 porciones):

  • 1 coliflor mediana, cortada en floretes.
  • 400 g de pasta corta (fusilli, orecchiette o penne).
  • ¼ taza de perejil fresco picado.
  • 2 cucharadas de estragón fresco picado.
  • 150 g de ricotta salata, rallada o desmenuzada.
  • Aceite de oliva extra virgen.
  • Sal y pimienta a gusto.

La pasta penne es una de las mejores para esta receta. Foto ilustrativa Canva

Preparación:

  • Hervir la coliflor en abundante agua con sal hasta que esté tierna, unos 8 a 10 minutos.
  • Sin cambiar el agua, incorporar la pasta y cocinarla al dente según las indicaciones del paquete, de modo que absorba el sabor de la coliflor.

El coliflor se debe cocinar al vapor hasta suavizarse. Con esa agua se prepara la pasta. Foto ilustrativa generada XAI

  • Escurrir la pasta reservando una taza del agua de la cocción.
  • Volver a colocar la pasta y la coliflor en la olla, agregar un chorro de aceite de oliva y un poco del agua reservada para ligar la preparación.

Incorporar el perejil fresco solo al emplatar para conservar su sabor. Foto ilustrativa generada XAI

  • Incorporar el perejil fresco y el estragón picados, mezclar bien.
  • Servir con ricotta salata cortada (o rallada) por encima y espolvorear con un toque final de pimienta negra.