Romina María de los Ángeles Calvo (40) ya se había animado a denunciar a su pareja, Walter Humberto Verón (56). La condena en suspenso no alcanzó para cortar el círculo de violencia y el 13 de agosto terminó con un crimen brutal. Verón la mató de 53 puñaladas después de una discusión y la hija de 8 años de la pareja presenció el ataque.

Ahora el juez Darío Bonanno lo procesó por homicidio agravado, convirtió su detención en prisión preventiva y suspendió provisoriamente la “responsabilidad parental” del acusado respecto de la nena.

De acuerdo a la resolución judicial, todo empezó con una discusión. La niña escuchó los gritos, cuando fue a ver lo que pasaba vio a su papá apuñalando a su mamá y corrió a pedir ayuda. La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad.

Verón estuvo grave después de autoinfligirse heridas con el mismo cuchillo con el que mató a su esposa. Pero sobrevivió, está preso y se enfrenta a una potencial condena a prisión perpetua.

Walter Humberto Verón (56) escapando después de matar a su pareja de 53 puñaladas.

A partir de las imágenes de las cámaras de seguridad internas y de los registros policiales, el juez logró reconstruir una secuencia de los hechos que le permitieron describir el crimen como "una a agresión sostenida y de extrema violencia".

En apenas 52 segundos Verón apuñaló a su pareja 53 veces.

El ataque ocurrió el 13 de agosto en una casa de Pedro Morán al 5200. Ese día a las 6.25 Verón llegó a la casa y las cámaras de seguridad lo registraron apoyando las llaves sobre la mesa.

La discusión empezó en la habitación y siguió en el living, pasaron 18 minutos.

A las 6.43 Verón volvió a entrar al dormitorio y arremetió contra la víctima con un cuchillo de 14 centímetros. La hija de la pareja escuchó los gritos y fue a ver qué pasaba. Vio la secuencia y a las 6.44 salió a la terraza pidiendo ayuda, despertó a su hermano, de 21 años, que llamó al 911.

Pasaron exactamente 52 segundos después de que las cámaras lo registraron entrando a la habitación donde cometió el crimen y que lo tomaron saliendo por a la terraza y después corriendo por las escaleras con el cuchillo en la mano.

Corrió unos 100 metros, hasta Pedro Morán y Alta Gracia, cuando la Policía de la Ciudad lo interceptó: se autolesionó con la cuchilla y terminó herido en un charco de sangre.

Se cortó el cuello, una muñeca y el pecho, por lo que fue trasladado en shock hipovolémico al Hospital Vélez Sarsfield donde le salvaron la vida. Ahora queda que la causa se eleve a juicio y sea juzgado por el homicidio agravado.

El femicida utilizó un cuchillo de 14 centímetros.

"El tramo central de la agresión se desarrolló en un lapso extraordinariamente breve y, sin embargo, durante ese reducido intervalo fueron inferidas un total de 53 lesiones producidas por un elemento cortante, distribuidas en distintas regiones de su cuerpo, varias de ellas profundas y localizadas en zonas vitales", indicó Bonnano.

Además, aseguró que "el brevísimo tiempo en que se desarrolla la secuencia y la extraordinaria cantidad y entidad de las lesiones producidas no puede ser soslayada al momento de valorar la mecánica del hecho".

"La vida y la integridad física de una mujer no pueden encontrarse sometidas al arbitrio, la dominación o la violencia de quien comparte con ella un vínculo afectivo o de convivencia. Y ello no constituye una mera consideración valorativa: representa una exigencia elemental del orden jurídico nacional que impone al Estado prevenir, investigar y sancionar las distintas formas de violencia contra las mujeres y garantizarles una vida libre de violencia", concluyó.

El antecedente

El 26 de marzo de 2017 en un departamento de la calle Miralla 2635, en La Tablada, Verón agredió a su pareja "tomándola con fuerza del cuello hasta hacerla desvanecer, provocándole escoriaciones contusas en esa región, como así también le produjo un corte en el dedo pulgar derecho con un cuchillo, lesiones cuyo carácter a la fecha no se encuentra certificado", rezaba la acusación a la que tuvo acceso Clarín.

Un año y dos meses después, el 7 de mayo del 2018, en un juicio abreviado, condenaron a Verón por ese ataque a la pena de seis meses de prisión en suspenso por "resultar autor penalmente responsable del delito de lesiones leves agravadas por el vínculo".

Por su parte, Romina transitó la instrucción de la causa embarazada y cuando se firmó la sentencia tenía a su bebé con apenas cinco meses.

La carta del femicida

"Esa Pitty le cambió toda su personalidad y a mí me quiere fuera de la casa. La gente no sabe lo que yo trabajé por todos. Todo plata. Yoni nos ayudó y después lo vendimos y no vi un peso. La puse toda y más ahí en Devoto y luego se vendió Tablada y tampoco vi ni usé un dólar", escribió el femicida antes de matar a la mujer.

El posteo de Pitty La Numeróloga para despedir a la mujer asesinada en Villa Devoto.

Agobiados por las deudas, la familia intentaba salir de una crisis económica que arrastraban: "Se está pagando un poco las deudas que ella generó y alquiló un local. Toda la puse yo con la venta de Tablada y ahora quiere vivir la vida sin mí, hija de puta. Me re cagó la puta madre", escribió intentando justificar, como si pudiera, el crimen que estaba a punto de cometer.

Romina era seguidora de Verónica Assad, conocida como "Pitty", una numeróloga mediática que da charlas y cursos. También realiza cartas numerológicas por 99 mil pesos en las que promete ayudar a las personas a conocer su "misión" o saber "¿cómo vibra tu casa?".

Para 2025, Romina empezó a trabajar para "Pitty" en sus negocios de comercialización de velas. Luego, quedó a cargo de una sucursal en Caballito. Justo antes de ser asesinada, estaba proyectando alquilar un segundo local para abrir otra franquicia de "Pitty" Velas, por lo que pagaba una franquicia a la numeróloga.

AA