La Inteligencia Artificial llegó al Hospital Posadas, de El Palomar, con la finalidad de agilizar y mejorar el tratamiento de personas con cáncer: “Nuestra intención no es reemplazar al médico, sino que ofrecerle más apoyo y agilidad –dice Ana Gorodisch, bioingeniería y cofundadora de Kuvia– Está herramienta reduce el sufrido tiempo de espera y los altos costos que debe atravesar cualquier paciente con cáncer”

Kuvia es una organización que nació cuando Ana y su compañera, Martina Belluomini, estaban haciendo su tesis para recibirse de bioingenieras. El objetivo del proyecto era poder crear un algoritmo capaz de detectar biomarcadores genómicos en personas con cáncer de colón y de endometrio.

Según el Instituto Nacional de Cáncer, un biomarcador es una “molécula biológica que se encuentra en la sangre, otros líquidos o tejidos del cuerpo, y cuya presencia es un signo de un proceso normal o anormal, de una afección o de una enfermedad. Se utiliza a veces para determinar la respuesta del cuerpo a un tratamiento para una enfermedad o afección”.

Kuvia fue finalista del premio MERCK-CONICET en 2025.

“Nosotras no detectamos si la persona tiene cáncer o no, sino que identificamos las características biológicas del tumor de la persona en cuestión de minutos, a diferencia de otras técnicas más tradicionales como el PCR o la secuenciación genética –explica Gorodisch– De esa manera, es posible elegir el mejor tratamiento que la persona puede recibir según la descripción que obtenemos”.

La relevancia de este proyecto no pasa por su innovación tecnológica, sino que por el ahorro emocional y económica que representa para el sistema médico del país y de los pacientes: “Los resultados hechos con esta herramienta llegan en cinco minutos, mientras que con los métodos tradicionales pueden tardar un mes –asegura Ana Gorodisch– Para el paciente es un mes menos de espera, un mes menos de incertidumbre y un mes más para poder empezar a tratarse con el mejor tratamiento”.

Ana y Martina en congreso ASCO, congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica.

Para entrenar a la Inteligencia Artificial detectora, las dos jóvenes bioingenieras digitalizan láminas de biopsias anteriores hechas con métodos tradicionales, para que pueda diferenciar los resultados moleculares de unas y otras. Luego de estudiar la imagen de la biopsia y analizar su conclusión, ponen a prueba a la IA.

“Nuestra intención es hacerlo con las bases de datos clínicos que tienen los hospitales argentinos, ya que no hay ninguna base de datos de nuestra región, sino que todas son de Estados Unidos –añade la bioingeniería– Creemos que esto reduce el sesgo entre regiones y puede llegar a ayudar mucho en la evolución de la medicina local”.

Sin embargo, el proyecto de Kuvia debe mostrar su capacidad ante la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica), por lo tanto, aún debe ser puesto a prueba para que pueda usarse legalmente en Argentina.

Distinción a la innovación en salud por parte del Ministerio de Salud de Nación en reconocimiento a Kuvia por aplicar inteligencia artificial al análisis de biopsias de cáncer, en junio de 2026.

“Por eso trabajamos con un hospital de la envergadura del Posadas, que nos brinda el espacio y los datos (de manera anónima) que necesitamos para poder seguir con nuestro proyecto. Trabajar con ellos es un honor enorme, y estamos sumamente agradecidas por su apoyo con este trabajo”.