El saldo entre aperturas y cierres de empresas sigue siendo negativo en lo que va del 2026. Entre altas y bajas, en abril hubo 1.857 empresas menos que en marzo, en especial en el comercio y la industria manufacturera. Y en los 4 primeros meses se alcanzó un cierre total de 5.649 empresas con la desvinculación laboral de 43.680 trabajadores registrados en el cuatrimestre.
Según los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en diciembre 2025 había 489.749 empleadores, una cifra que descendió a 484.095 en abril. En marzo había 485.909.
En cuanto a los empleados, en diciembre 2025 había 9.559.457 y en abril, 9.515.777. En marzo había 9.517.332.
Respecto a noviembre de 2023, mes base para evaluar la gestión del gobierno de Javier Milei, el sistema de riesgos del trabajo sumaba 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores.
En abril de 2026, el sistema contabilizó 484.095 empresas y 9.515.777 trabajadores, una caída de 5,5% y 3,5%, respectivamente.
En consecuencia, en esos 29 meses, se produjo una caída neta —entre altas y bajas— de 28.262 empleadores o “unidades productivas” que emplean a uno o más trabajadores. Y disminuyó en 341.396 el total de trabajadores o empleados.
“Por unidades productivas se entiende a entidades, empresas u organismos públicos o privados que reúnen a una o más personas trabajadoras, y que producen bienes o servicios”, aclara la SRT. Se trata del seguro de riesgos del trabajo obligatorio.
Con 512.357 en noviembre 2023, hubo una caída del número de empresas hasta mediados de 2024 como consecuencia de la devaluación y de la "motosierra" que afectó en especial a la construcción por la paralización de la obra pública y privada y al empleo público, a la industria manufacturera y organizaciones y sociedades vinculadas al sector público. Luego, la caída se desaceleró, pero en 2025 volvieron a avanzar los cierres netos. A diciembre de 2024, el número llegaba a 499.682 y en abril de 2026 a 484.095
Según los especialistas, una parte importante de los cierres corresponde a empresas con menos de 3 años de antigüedad. Esto pasa porque no logran hacer frente a los costos de las inversiones y gastos iniciales en un contexto de caída del consumo.
También muchas unidades productivas pasaron de fabricar a comercializar bienes importados, achicando el número de empleados.
A eso se suma el cierre de empresas medianas y grandes, la apertura de retiros voluntarios y el pasaje del poco empleo nuevo a la modalidad del monotributo o directamente a la informalidad, que continúan avanzando, en detrimento del empleo en relación de dependencia.
Otro factor es el desplome en la natalidad empresarial: la tasa de aperturas de nuevas empresas es menor a la de los períodos anteriores, mientras se aceleró el cierre de empresas.
Según la Secretaria de Trabajo, "un aspecto crítico de esta evolución es el rol de las aperturas y los cierres de empresas. La contracción en el stock de empresas no se origina necesariamente en un volumen de cierres históricamente elevado, sino en una marcada debilidad en la apertura de nuevas unidades productivas".
Y agrega: "Esta asimetría revela que el problema estructural de la dotación empresarial reside en la escasa creación de firmas, la cual no alcanza a compensar la salida natural de empresas del sistema. En consecuencia, la pérdida de unidades productivas se explica fundamentalmente por un déficit en la tasa de natalidad empresarial más que por una aceleración atípica en los ceses de actividad".
En relación a la caída de empleo, las causas son variadas: descenso de empleo formal tanto en el sector privado como en el público, aumento de la informalidad laboral y mayor número de monotributistas, lo que los excluye de este seguro.
NE
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