Un grupo de científicos de Harvard reveló los resultados de una duradera investigación.
El estudio comparó los niveles de mortalidad de las personas que realizan actividad física con los de aquellas que lo hacen poco o nada.
Las diferencias fueron notables y resaltan lo fundamental que es para la salud moverse.
La importancia de los ejercicios de fuerza
Recientemente, 5 científicos pertenecientes a la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard dieron a conocer los resultados de una investigación que buscó echar luz sobre la relación de la actividad de fuerza y aeróbica con la mortalidad humana.
Los expertos, que publicaron el articulo en la revista British Journal of Sports Medicine, estudiaron a 147.374 personas (31.540 hombres y 115.834 mujeres) durante un período de hasta 30 años. Durante ese tiempo, murieron 35.798 de los participantes.
Realizar 90 minutos semanales de ejercicios de fuerza puede reducir el riesgo de morir. Foto: Freepik
En primer lugar, compararon a quienes hacían entrenamiento de fuerza (pesas, máquinas, etc.) con aquellos que no. Así fue como detectaron que quienes realizaban entre 90 y 119 minutos semanales de entrenamiento de fuerza tenían 13% menos riesgo de morir por cualquier causa, 19% menos riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares y 27% menos riesgo de morir por enfermedades neurológicas.
Al contrario de lo que comúnmente se cree, los científicos no hallaron beneficios adicionales claros por encima de los 120 minutos semanales de entrenamiento de fuerza.
Otra particularidad del estudio es que la menor mortalidad por cáncer se observó únicamente en quienes hacían ejercicios de fuerza entre 1 y 59 minutos por semana.
Caminar determinada cantidad de horas reduce el riesgo de muerte
Luego de relacionar el nivel de mortalidad con los ejercicios de fuerza, los científicos sumaron la variable actividad aeróbica. Es decir, compararon los resultados de aquellas personas que no hacían ejercicios de fuerza y que tenían poca o nula actividad aeróbica con las que tenían una práctica elevada de ambas.
Caminar 7 horas semanales ayuda a reducir el riesgo de mortalidad. Foto: Archivo
Así, determinaron que las personas que realizan entre 30 y 45 MET-horas por semana de entrenamiento aeróbico y entre 60 y 119 minutos por semana de ejercicios de fuerza tienen un riesgo de mortalidad de 45% menor que aquellas que no lo hacen o lo hacen muy poco.
Los expertos utilizan las MET (Metabolic Equivalent of Task) horas como una unidad que permite sumar diferentes tipos de actividad física —como caminar, correr o andar en bicicleta— en una sola medida que refleja tanto el tiempo como el esfuerzo.
De acuerdo con la última edición del Compendio de actividades físicas, una de las referencias más utilizadas en esta clase de investigaciones, caminar a ritmo moderado cargando una mochila durante una hora equivale a al menos 4 MET.
Si se tiene en cuenta lo anterior, no hace falta hacer decenas de kilómetros corriendo o pasar el día entero en el gimnasio: con caminar rápido al menos 7 horas a la semana y realizar mínimamente una hora de ejercicios de fuerza se puede reducir notablemente el nivel de mortalidad.
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