Las manchas, la pintura descascarada y el revoque deteriorado en la parte baja de una pared suelen ser señal de un mismo problema, la humedad que sube desde el suelo.

Frente a ese tipo de daño, algunas personas asumen que la única solución es picar grandes tramos de pared y encarar una obra mayor. Sin embargo, existe una alternativa menos invasiva para resolverlo.

Cómo se arregla una pared con humedad sin picar ni romper

La técnica para arreglar una pared con humedad sin picar ni romper se conoce como inyección química.

El procedimiento se basa en hacer una línea de perforaciones en la parte baja del muro e introducir en ellas un producto hidrorrepelente, que se dispersa y forma una barrera repelente al agua que bloquea el ascenso capilar.

La técnica de inyección química sirve para arreglar una pared con humedad sin tener que picar ni romper. Foto: Magnific

La diferencia que tiene con una reparación convencional es el nivel de intervención, ya que no hace falta retirar una franja completa de ladrillos para instalar una nueva aislación física. La barrera se genera dentro del mismo muro y la obra queda concentrada en una sola línea de trabajo.

Es importante tener en cuenta que esta técnica no sirve para cualquier tipo de mancha y se debe confirmar que el origen real del problema sea el ascenso de agua desde el terreno.

Por ejemplo, una pérdida de cañería, una filtración lateral desde el exterior o un problema de condensación necesitan otro tipo de tratamiento.

Para esta intervención se requiere una perforadora o taladro, una mecha de 12 milímetros de diámetro, una pistola de aplicación para el cartucho del producto y un equipo para eliminar el polvo del interior de los orificios, ya sea un compresor de aire o un soplador.

Al mismo tiempo, es necesario tener el producto específico para crear la barrera antihumedad y un mortero adecuado para sellar las perforaciones una vez terminado el proceso.

Uno de los elementos fundamentales a la hora de esta intervención es contar con el producto específico para crear la barrera antihumedad. Foto: Magnific

Cómo se prepara la pared antes de intervenir

Antes de comenzar con el tratamiento para solucionar la humedad de la pared, se deben retirar zócalos, revoques, yesos y restos de material hasta llegar a la superficie original y ubicar la junta de mortero donde se va a trabajar.

Si hay sectores con desprendimientos, conviene sacar el material deteriorado por encima de la línea de aplicación, para no reconstruir sobre una base dañada.

La línea de perforaciones debe ser horizontal, ubicada sobre la mezcla de asiento entre los ladrillos y a unos 15 centímetros por encima del nivel del piso.

Los orificios tienen que medir 12 milímetros de diámetro y estar separados entre sí por un máximo de 12 centímetros. La profundidad de cada perforación varía según el espesor del muro.

La profundidad de las perforaciones para este tratamiento dependen del espesor del muro. Foto: Magnific

Cómo se aplica el producto y cuánto tarda en secar

Una vez hechas las perforaciones, se introduce el producto con la pistola aplicadora, respetando las indicaciones del fabricante y la profundidad de cada orificio.

Es importante tener en cuenta que la intervención no deja la pared seca de forma inmediata. La barrera impide que siga ingresando humedad nueva desde el suelo, pero el agua que ya está acumulada dentro del muro se evapora de forma progresiva.

Una vez controlado el ascenso, los orificios pueden cerrarse y avanzar con la reconstrucción de la pared. Lo ideal es esperar a que el soporte evolucione de forma favorable antes de pintar o colocar terminaciones definitivas.