Un altar con una velas y objetos rituales mexicanos, como los que se lucían en cada ambiente de la Casa Azul de Frida Kahlo, reciben a los visitantes en Viva Frida, la esperada exposición sobre la gran artista mexicana convertida en icono global, que es la atracción central de las celebraciones por los 25 años del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).

Elina Costantini en la inauguración de Viva Frida. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Organizada por el Museo Frida Kahlo de México y la Semana de la Alta Costura (SAC), bajo la dirección de Elina Costantini, la exhaustiva muestra demandó tres años y medio de trabajo conjunto y reúne por primera vez en su gira mundial tres colecciones diferentes. “Cuando todo se hizo posible, empecé a sentir que Frida no está físicamente pero que su energía nos sigue acompañando día tras día y en el mundo entero. Por eso titulamos la muestra Viva Frida”, señaló en una presentación para la prensa Elina Costantini, ataviada con un auténtico traje típico mexicano de la década de 1930.

Los pequeños judas de cartón, exvotos y alebrijes, con deidades de las diferentes comunidades originarias, son apenas los primeros objetos de unos 300 que provienen de Casa Azul, que suman un gran corpus de sus prendas de vestir características, fotografías, joyas y perfumes hasta prótesis ortopédicas.

Descubiertos 50 años después de su muerte en 2004, el conjunto apuntaló la hipótesis central: las pinturas de Frida son una parte de su expresión personal, que construyó a conciencia, en un constante ejercicio de experimentación. Y que permiten comprender cómo su imagen se convirtió en un lenguaje de expresión en el que convergen identidad, política, género y discapacidad, tierra fértil para la Fridamanía que atraviesa la cultura global.

Inauguración de Viva Frida. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

“Viva Frida" es un suceso muy especial porque nos permite ampliar los muros azules de Coyoacán en México hasta Buenos Aires”, reconoció Perla Labarthe Álvarez, directora del Museo Frida Kahlo, presente en la inauguración. “Además de celebrar al Malba, un gran museo al que tanto admiramos, es una ocasión importantísima de ver en diálogo tres colecciones maravillosas, la del Museo Frida Kahlo, la del Malba, la de Eduardo Constantini, todas juntas para que podamos tener una nueva apreciación de estos objetos”.

El recorrido es emotivo y cautivador, en tramos de poderosa crudeza. Se desarrolla en cinco salas a media luz, con focos conceptuales y de alto contenido biográfico, sobre paredes de diferentes colores a la cal, al estilo de las construcciones mexicanas. Además de los objetos personales, distribuidos con rigor conceptual, están los documentos que pertenecieron a la crítica de arte y amiga de Frida, Raquel Tibol; las emblemáticas fotografías a color de Nicolás Murray; y una colección de pinceles, paletas y óleos, por primera vez en exposición.

Curada por la experta Circe Henestrosa con la colaboración de Gannit Ankori, la exposición llega por primera vez al sur del continente. Exhibida primero en México, pasó por el Victoria & Albert Museum de Londres, el Palais Galliera de París, y las ciudades estadounidenses más significativas para la artista, de San Francisco, a Detroit y Nueva York, entre sus estaciones. La de Buenos Aires es la más completa hasta la fecha.

Inauguración de Viva Frida. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

“En un momento de mi investigación, me di cuenta que como ella se vestía, se pintaba y como se pintaba, se fotografiaba y se vestía”, define Circe Henestrosa, curadora de moda en Lasalle College de Singapur, y ligada a Frida desde que sus tías abuelas le proveían a Kahlo varios de los atuendos tehuanos que vestía y se pueden ver aquí. Antes del hallazgo en Casa Azul –agrega– todas las muestras de Frida Kahlo habían sido solamente de sus pinturas. “Pero el descubrir estos objetos nos permitió poner todos sus modos de producción artística juntos y crear estas relaciones”.

Genealogía de una gran artista

Nacida el 6 de julio de 1907 en la Casa Azul en Coyoacán, lo que hoy es un barrio en la Ciudad de México, Frida Kahlo, fue hija de una madre de ascendencia mestiza y un padre alemán. Su padre, Wilhelm Guillermo Kahlo, llegó a México a los 18 años y se convirtió en un fotógrafo muy importante en los tiempos de Porfirio Díaz, a principios del siglo XX. Debido a su oficio, hpu se pueden ver gran cantidad de fotografías familiares que traen revelaciones. “Frida empieza a estar muy consciente de cómo posar para la cámara; posar para fotografías fue el primer medio de expresión de Kahlo antes de la pintura”, explica la curadora.

La enfermedad y los accidentes marcaron su vida desde muy temprano. Si a los 6 años la polio había dejado secuelas en su cuerpo, al punto que adoptó faldas largas como vestimenta para disimular su pierna derecha más corta, el accidente casi fatal en tranvía cuando era una adolescente marcaría su vida para siempre. El trauma le provocó una disociación de personalidad que se manifiesta en diferentes obras como "Las dos Fridas" (1939).

Inauguración de Viva Frida. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Frida tuvo cerca de 22 intervenciones quirúrgicas a lo largo de su vida y pasó mucho tiempo en su casa. Allí creó como un microcosmos de México, en donde tenía sus jardines, sus plantas, sus animales, sus exvotos, donde tenía su arte prehispánico, sus artesanías. Se rodeó de la iconografía mexicana que reivindicó por el resto de su vida.

“Si el accidente pasó en 1925, desde 1926 vemos cómo Frida ya empieza a utilizar el vestido para expresar su identidad de género, estableciendo una relación muy importante entre el vestido y su cuerpo”, apunta la curadora.

En el centro de la última sala de Viva Frida se levanta una imponente vitrina que exhibe una importante cantidad de prendas del vestidor de Frida. Característicos de las tehuanas, una comunidad matriarcal de Oaxaca, una de las 68 comunidades que conviven en .

"Autorretrato con chango y loro" (1942). Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Frida eh decide portar este este vestido al final de la Revolución Mexicana, tuvimos un un eh ministro de educación, José Vasconcelos, que dijo que México solamente podía salir del trauma de la Revolución a través de la promoción de la educación y la cultura.

Y este es el momento en donde él comisiona a los grandes artistas mexicanos a los muralistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco, a pintar escenas que enseñaran el México indígena, porque él quería que el pueblo mexicano se sintiera orgulloso de sus raíces. Frida Kahlo se alinea con esta ideología y escoge un vestido del matriarcado del Istmo de Tehuantepec.

El amor sobre todo

La relación con Diego Rivera marcó la vida de una de las artistas más influyentes del siglo XX. Después del matrimonio en 1929, la pareja vivió en San Francisco, Detroit y Nueva York. una sala completa muestra las transformaciones que vivió Frida en cada una de estas ciudades estadounidenses.

Inauguración de Viva Frida. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Como curadora asociada, Gannit Ankori, historiadora de arte de la Universidad de Jerusalén y autora de dos libros sobre Frida, se refirió a las pinturas de Frida que forman parte de las colecciones de Malba y de Eduardo Costantini. La única litografía de su cuerpo de obra "Sin título" (El aborto) (1932), la adquisición más reciente del coleccionista y fundador del Malba, de la que existen solo 10 copias en todo el mundo.

Se trata de una imagen de Frida escindida en dos, como lo hacía después de cada trauma, después de sufrir un aborto espontáneo que la dejó hospitalizada. “Sabe que perdió a su hijo, pero renació como artista”, sostiene. Tras esa experiencia, Frida pinta todas sus obras maestras, entre ellas "Autorretrato con chango y loro" (1942), tesoro de la Colección Malba, que tiene un lugar destacado.

“Antes de que se acuñara el término género fluido, ella ya lo encarnaba, resaltando sus rasgos masculinos; es una pintura realmente hermosa”, señaló sobre Diego y yo (1949), la gran adquisición de Costantini por casi 35 millones en 2021.

Inauguración de Viva Frida. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Las pinceladas de uno de los últimos autorretratos, las lágrimas y el cabello revuelto sobre su camisa roja que parece una herida enmarcan al retrato de Diego Rivera, de quien se había divorciado recientemente, ubicado sobre su frente como el tercer ojo de Shiva.

“Durante los últimos años de su vida, Frida se interesó profundamente por el taoísmo y el hinduismo. Se identificaba con la diosa Parvati y veía a Diego como Shiva. En su diario abundan los diagramas del yin y el yang, anotaciones, etcétera; tenía intereses muy variados. Por cierto, revisé su biblioteca y era una mujer muy culta. Aunque daba la impresión de ser puramente intuitiva, en realidad poseía una gran cultura literaria”.

Inauguración de Viva Frida. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Ponerlo de manifiesto de manera visual potencia el mensaje. “Cuántos elementos integramos, el conjunto se enriquece y podemos ver estas relaciones. La ven como se pinta, pero para mí es muy importante que vean cómo todos los objetos conforman el proceso creativo cuya construcción de identidad que es Frida Kahlo y cómo integra todo esta obra que es ella”, define la curadora. “Y no es nostálgico, es un manifiesto”.

Viva Frida se inaugura el sábado 19 de septiembre, a las 19:00 hs., con entrada libre y gratuita. Se podrá visitar entre el 20 de septiembre de 2026 y el 15 de marzo de 2027, en Malba.


Agenda de celebraciones

Jueves 17. Gala con invitados nacionales e internacionales. Entre ellos, H.E. Sheikha Al Mayassa, bint Hamad bin Khalifa Al Thani, Patricia Phelps de Cisneros, Eugenio López Alonso, José Olympio Pereira, Carmen Reviriego y Patrizia Sandretto Re Rebaudengo, todos miembros del Honorary Council.

Viernes 18. De 10:30 a 17:30. Seminario Internacional Malba 25. Participan: Beatriz Milhazes, Santiago Yahuarcani, Tomás Saraceno, Circe Henestrosa y Gannit Ankori, Patrizia Sandretto Re Rebaudengo, Carmen Reviriego, Glenn Lowry, Patricia Phelps de Cisneros y H.E. Sheikha Al Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al Thani, presidenta de Qatar Museums. Conducen: Teresa Bulgheroni, Elina Costantini y Eduardo Costantini. Se transmitirá en vivo por el canal de youtube del Malba

Sábado 19. Por la mañana. Inauguración en Malba Puertos con Hola, ¿estás? Arte argentino entre los 90 y los 2000 (y algunas interferencias históricas) a partir de la Colección Malba-Costantini. Por la tarde. En Palermo, Latinoamérica en expansión. Arte moderno y contemporáneo en la Colección Malba—Costantini y Viva Frida. SAC, Semana de la Alta Costura by Elina Costantini, presenta la muestra de la célebre Frida Kahlo que llega por primera vez a Sudamérica.

Con actividades educativas, cierre con DJ sets al aire libre en la Plaza Perú, organizado por Malba Joven. Con entrada libre y gratuita.

Domingo 20. Por la noche. Desfile del cierre de la Semana de la Alta Costura dirigida por Elina Costantini. Natalia Antolín, Pía Carregal y Camila Romano; y de México, la diseñadora Carla Fernández. A las 22:00. Proyección gratuita de Metrópolis, de Fritz Lang con música en vivo; un clásico de Malba Cine.

Lunes 21, Día de la primavera. Desde el mediodía y hasta la noche. Malba Literatura organizará una nueva edición de la Fiesta de la Lectura con entrada libre y gratuita con invitados especiales y una edición celebratoria.

El cierre de la celebración por los 25 años de Malba estará a cargo de la Semana de la Alta Costura Argentina, con una noche especial dedicada a la cultura mexicana y al universo de Frida Kahlo.

A partir de las 19:00, la explanada de Malba será el escenario de música folclórica mexicana en vivo, seguida de un ritual musical interpretado por un grupo nativo mexicano. La celebración continuará con más música en vivo y una propuesta gastronómica inspirada en Frida Kahlo con tragos, bebidas y platos vinculados a su historia y a la tradición mexicana.

Como gran cierre, a las 22:00, en el auditorio de Malba se proyectará la película Frida, Naturaleza Viva, la emblemática obra del cineasta mexicano Paul Leduc, filmada en la Casa Azul de Frida Kahlo.