Central Puerto, una de las mayores generadoras de energía eléctrica del país, vendió toda su participación en Abrasilver, empresa minera que desarrolla un proyecto de oro y plata en Salta. La operación resultó en un buen negocio: invirtió en este proyecto por US$ 25 millones desde 2024 y dos años después vende por US$ 163 millones, una ganancia de US$ 138 millones.

Tras la transacción, el directorio de Central Puerto procedió al pago de un dividendo extraordinario en efecto por $ 247.344.290.288, equivalente a US$161,3 millones, que corresponden a las ganancias no distribuidas, realizadas y liquidadas de la sociedad computadas a partir del 1° de enero de 2025. La empresa tiene entre sus principales accionistas a Guillermo Reca, la familia Miguens-Bemberg y Eduardo Escasany.

La acción de la compañía sube este jueves alrededor del 5,71% en Wall Street, pero acumula un rojo del 18,23% en lo que va del 2026.

La operación, que en su momento había representado la diversificación de la empresa hacia el negocio minero, llama la atención. Abrasilver, minera canadiense, desarrolla dos proyectos en Argentina: Diablillos (Salta y Catamarca) y Coipita (San Juan). Diablillos es el más avanzado: ya cuenta con la aprobación para percibir de los beneficios del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) por US$ 481,7 millones. Proyecta producir 5,9 millones de onzas de plata y 62.000 onzas de oro anuales.

Aún con esta venta, Central Puerto continuó con su diversificación de negocios. En abril de este año selló su ingreso a Vaca Muerta al adquirir Patagonia Energy (PESA), titular de la concesión de explotación de las áreas Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, ubicadas en la formación no convencional de gas y petróleo. Mientras explora también oportunidades en Mendoza y San Juan.

En noviembre de 2025 retuvo el control de la represa hidroeléctrica Piedra del Águila, tras las concesiones lanzadas por el Gobierno. Intentó, sin éxito, quedarse con el 50% de las acciones de Citelec, la empresa que controla Transener. Cayó ante el consorcio integrado por Genneia y Edison Energía, donde participan los hermanos Neuss. Hizo también un intento por adquirir Metrogas a YPF: cayó ante Edenor de los empresarios José Luis Manzano, Mauricio Filiberti y Daniel Vila.

En materia energética, el grupo estuvo entre los adjudicados de la licitación para el sistema de almacenamiento de energía eléctrica en nodos críticos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde la empresa invierte en en sistemas de baterías de última generación (BESS).

Y está interesada, también, en una de las privatizaciones del Gobierno de Javier Milei que aún no avanzaron: las centrales térmicas Manuel Belgrano (Campana) y San Martín (Timbúes), hoy en control mayoritario de la estatal Enarsa.