Un pasajero de American Airlines que fue inmovilizado con cinta adhesiva y precintos en su asiento de primera clase aseguró ante un tribunal que no recuerda el incidente que obligó a desviar el vuelo en el que viajaba.

El episodio ocurrió el 3 de septiembre durante el vuelo 618 de American Airlines, que había partido de Dallas, Texas, con destino a Newark, Nueva Jersey. El avión realizó un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional Baltimore/Washington Thurgood Marshall debido al presunto comportamiento de Layne Lundeen, de 67 años.

Después del aterrizaje, las autoridades detuvieron al hombre y lo acusaron de agresión en segundo grado y alteración del orden público.

“No recuerdo nada de lo que pasó”

Durante una audiencia judicial realizada al día siguiente, Lundeen afirmó que no tenía recuerdos de lo ocurrido, según una grabación revisada recientemente por The Baltimore Banner.

Cuando le leyeron los cargos, el pasajero pareció sorprendido. “¿Agredí a un policía? ¿Eso es lo que dice? No tengo mis anteojos”, expresó.

Luego agregó: “Dios mío, qué desastre... No recuerdo nada”.

Según los relatos de otros pasajeros, el incidente comenzó cuando el hombre habría realizado comentarios ofensivos contra integrantes de la tripulación y personas que viajaban en el avión.

American Airlines confirmó el incidente y sostuvo que no tolera situaciones de violencia en sus vuelos. Foto: REUTERS/Kylie Cooper

Juan Mejia, un exagente de las fuerzas de seguridad que se encontraba a bordo y ayudó a reducirlo, declaró a ABC que Lundeen supuestamente realizó “comentarios despectivos” contra empleados de American Airlines y pasajeros. Según su relato, utilizó insultos raciales y lenguaje vulgar y realizó comentarios ofensivos hacia mujeres.

Otro pasajero, Richard Olenick, dijo a CNN que Lundeen también habría intentado golpear a la persona sentada junto a él y a una mujer que trató de intervenir.

Pasajeros ayudaron a inmovilizarlo

Ante la situación, varios pasajeros colaboraron para sujetar a Lundeen a su asiento utilizando cinta adhesiva y precintos.

Olenick explicó que la medida consiguió limitar sus movimientos, aunque no terminó inmediatamente con el episodio. “Físicamente redujo su capacidad para moverse, sin duda, pero no solucionó el problema. Seguía empujando, resistiéndose e intentando levantarse”, relató.

American Airlines confirmó el incidente y sostuvo que no tolera situaciones de violencia en sus vuelos.

“La seguridad de nuestros clientes y miembros del equipo es nuestra máxima prioridad y no toleramos la violencia”, indicó la compañía en un comunicado difundido después del episodio. La aerolínea también agradeció la actuación de sus empleados y la comprensión de los pasajeros.

El caso tuvo además consecuencias laborales para Lundeen. Long Realty, una compañía inmobiliaria de Tucson, Arizona, informó que terminó su relación profesional con él después de conocer las acusaciones.

La empresa señaló que tuvo conocimiento de los cargos penales contra quien describió como un antiguo agente inmobiliario asociado a la compañía. Según explicó, tras enterarse del incidente decidió finalizar rápidamente esa vinculación.

“El individuo ya no está asociado ni autorizado a representar a Long Realty bajo ninguna circunstancia”, indicó la compañía.