La ficción sobre Moria Casán que Netflix estrenó semanas atrás sigue generando repercusiones. Además de los cuestionamientos por ciertas ausencias en el relato y los reclamos en torno a algunas representaciones, la producción volvió a poner en el centro de la escena a Jorge Porcel, uno de los capocómicos más populares de los años 80, ahora señalado por distintas artistas y vedettes como un hombre agresivo y abusador.

Susana Giménez ya lo había definido como una persona "bravita" y "difícil", mientras que Georgina Barbarossa fue más allá al calificar como "una tortura" trabajar a su lado, incluso relatando situaciones de maltrato durante su embarazo. A ese coro de testimonios se sumó ahora Graciela Alfano, que en diálogo con El diario de Mariana (América) reconstruyó su propia experiencia junto al actor y lo fulminó.

Alfano explicó que su acercamiento al humorista estuvo atravesado por la pasión futbolera de su familia: su padre había sido presidente de Racing, club del que Porcel era hincha fanático, y eso los acercó. Según relató, el capocómico quiso sumarla a su programa "Las Gatitas y Ratones de Porcel" y a la película "El gordo catástrofe". Su padre aceptó, pero no sin antes hacerle una advertencia directa al actor sobre su fama: que se cuidara con "la nena".

Esa distancia inicial, dijo Alfano, se mantuvo a lo largo del tiempo que compartieron. Sin embargo, la actriz sí recordó con incomodidad el clima que se vivía durante las grabaciones, cuando Porcel solía relatar anécdotas de contenido sexual frente al resto del elenco. "Yo siempre fui muy educada, me callé la boca y me la banqué, pero era una falta de respeto total, de la misma manera que si me hubiera toqueteado", reconoció.

En ese sentido, la actriz aseguró que hubo momentos que la incomodaron. “Lo que sí me consta y me pasó es que en los momentos de descanso de las grabaciones, comíamos, yo estaba ahí y el Gordo contaba anécdotas a otro actor que le hacía la segunda, historias eróticas, medio pesadas. Hablaba de las chicas, con quién estaba, lo que les hacía, del cuerpo, bla, bla, bla”, relató.

La situación llegó a un límite cuando el actor tuvo un gesto obsceno hacia ella. Alfano recurrió a su padre para ponerle un freno, y al día siguiente Porcel se disculpó asegurando que no sabía que la molestaba.

En medio de la polémica que se reavivó alrededor del capocómico, la actriz relató situaciones que la incomodaron durante un rodaje

¿Qué es lo que sucedió en aquel entonces? Alfano describió que toleró en silencio varias de esas situaciones hasta que Porcel se pasó de los límites. La vedette contó que una vez, el humorista extendió la lengua frente a ella y, señalándola, le dijo: 'Mirá qué lengua tengo'.

“Me dio asco. Pero él como diciendo ‘mirá qué lengua ancha, larga’. Yo me quedé así mirando. Dije: ‘Este pibe debe creer que me calienta’”, relató, recordando algo que la incomodó mucho en el pasado.

Más allá de su propia experiencia, Alfano fue contundente al describir lo que observaba a su alrededor durante los rodajes. En ese sentido relató que había una fila de jóvenes vedettes que, según le explicaban desde la producción, debían "acompañar" al actor cuando este se mostraba angustiado.

Olmedo, Moria, Susana y Porcel.

La actriz remarcó que a ella nunca la sometieron a ese tipo de situaciones por haber llegado al mundo del espectáculo siendo ya una figura consolidada, pero sí conocía casos de compañeras que dependían económicamente de esos trabajos.

El relato más fuerte llegó cuando el periodista Guido Záffora la consultó puntualmente por una escena de la que había sido testigo en un camarín. Alfano contó que, al ir a buscar a Porcel para continuar el rodaje, encontró la puerta entreabierta y vio a una joven de rodillas frente al actor. Según remarcó, se trataba de una chica a la que conocía como lesbiana, lo que reforzó su sospecha de que no se trataba de un encuentro consentido. "Fue obligada, un abuso sexual y de poder", sentenció.

Mal carácter, mentiras y tacañería

El testimonio de Alfano no se limitó a los señalamientos de índole sexual: también describió a Porcel como una persona malhumorada y poco generosa. Contó una anécdota vinculada a un rodaje en Mar del Plata, cuando ella y otros integrantes del equipo le pidieron que trajera dulce de leche para los técnicos, algo que en apariencia era una broma habitual hacia el actor por su fama de tacaño. Cuando finalmente llevó las cajas, la actriz recordó con sorpresa lo poco que había aportado.

Jorge Porcel.

También relató una costumbre que se repetía al finalizar los rodajes: las cenas de cierre, que solían pagar las figuras principales, el productor o el director. Según Alfano, Porcel participaba de esos encuentros pero luego alegaba sentirse mal para retirarse sin abonar su parte, dejando la cuenta en manos del resto.

Moria Casán o Susana Giménez: Alfano tomó partido en la interna

Durante la misma entrevista hecha en el ciclo de Mariana Fabbiani, aprovecharon para consultarle a Alfano por la histórica rivalidad entre Moria Casán y Susana Giménez, que volvió a quedar expuesta a partir del estreno de la serie de la One.

Consultada por la eterna guerra entre las divas, Alfano no esquivó el tema y se paró de lleno del lado de la One. "La primera piedra la tiró Susana y Moria le va a tirar con todo porque le lleva cien cabezas. No le aguanta un round Susana a Moria; la prima hermana tiene un nivel", disparó, sin dejar dudas sobre a quién banca en la pulseada.

Graciela Alfano tomó partido en la interna entre Moria Casán y Susana Giménez. Foto: Captura TV

El panel quiso saber si Giménez es tema de conversación en la intimidad entre ellas y la respuesta fue tajante: "En privado nosotras jamás nos acordamos de Susana Giménez, hablamos de otras cosas y nos matamos de risa. No nos importa en lo más mínimo".

Alfano dejando en claro de qué lado de la mecha está, aprovechó para dedicarle unas palabras a la madre de Sofía Gala: "Moria te amamos, prima hermana de mi alma. Yo la adoro, la amo, la admiro. Ella es Ana María Casanova y yo soy Graciela Inés Alfano Casanova. Su padre y mi madre son primos segundos, debemos tener una bisabuela o bisabuelo muy tremendo".

Sobre la diva de los teléfonos, en cambio, aclaró que nunca trabajó con ella y, ante la consulta de Fabbiani, cerró con una definición ajena: "Susana no sé, hay gente que opina que es medio sedentaria, como dice Moria, o vaga, como dice Rial".